viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-18 10:09

Ríos y calidad de vida

No alcanzo a imaginar cuan sabrosa debió de ser la vida para los habitantes de Neiva en sus inicios.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 18 de 2014

La paz y el sosiego que disfrutaron junto a la margen de los ríos Magdalena, Las Ceibas, Río del Oro y las demás quebradas como La Toma, hicieron de nuestros ancestros una generación privilegiada.

Lastimosamente todavía hoy los neivanos no hemos tomado conciencia de la riqueza que nos rodea y por el contrario cual herederos alegres e irresponsables nos hemos dedicado es al azote de nuestros recursos, nadie hace nada por nuestros ríos y quebradas. Acciones tibias e inmediatistas son la característica de las decisiones gubernamentales, nada contundente ni mucho menos  pensando en el largo plazo, sólo decisiones oportunistas y electoreras.

Nuestros ríos siguen muriendo y con ellos sus compañeros que los habitan. Hicieron ellos de Neiva un paraíso en todos sus sentidos y para todas las clases sociales; hoy caminamos en un sendero hacia un seguro infierno cuya existencia nunca la hubieran sospechado nuestros ancestros: La modernidad.

Nos espera mucho más tiempo derrochado dentro de los sistemas de transporte, mucho más pavimento, aire irrespirable, ruido insoportable y carreras desenfrenadas por tener mucho más. El proceso de urbanización es irrefrenable, está acabando con humedales y nacederos, cada vez tendremos más habitantes que querrán – no sé por qué – venir a padecer lo que ahora empezamos a sufrir en Neiva que no es otra cosa que la lenta pero segura disminución de la calidad de vida.

Debería plantearse un alto en el camino, para pensar qué sentido tiene todo esto desde el punto de vista económico. Sabemos hoy evaluar con precisión lo que nos arrebata del PIB la Guerra, lo que invertimos en salud y educación e incluso está calculado el  porcentaje del PIB con que se queda la corrupción.

Nos falta saber estimar lo que dejamos de producir como ciudad en muchos renglones. Ejemplo sería conocer por razones de inseguridad, el número de turistas que dejan de venir y nos falta saber entre otras cosas lo que se pierde por la cantidad de talento humano que se va de Neiva incluso al extranjero.

Tal vez si tomamos conciencia de lo que nos significa en términos  económicos esta pérdida de riqueza que ocasiona la pésima calidad de vida hacia la que  avanzamos, nos permita hacer algo y repensar nuestra ciudad ya que la lenta muerte de nuestros ríos no ha sido suficiente para despertar conciencia y responsabilidad con lo que le dejaremos a las nuevas generaciones: Una Neiva sin agua y sin calidad de vida…hacia allá vamos!

cyepes@hotmail.com