Ruido estridente y turismo
Luis Alfonso Albarracín Palomino
Nuestro departamento de destaca dentro del contexto nacional, por tener unos atractivos turísticos que nos ofrece la naturaleza, los cuales son mínimamente aprovechados por las instituciones encargadas de manejar la política de este importante renglón de la economía regional. El turismo se ha convertido en una opción para el desarrollo económico, social y ambiental para la región. A pesar de que la infraestructura que poseemos, no es la más adecuada, los visitantes tienen una impresión positiva por los sitios que visitan y que se han convertido en iconos de la cultura huilense. La posición geográfica del departamento es privilegiada, porque es el punto de convergencia de los departamentos del surcolombiano y son la zona de enlace con la región andina y occidental del país. Además, su capital, se convierte en un epicentro dentro del principal corredor vial del sur del país, porque es una ciudad en pleno desarrollo que se ha transformado en un lugar privilegiado por su variedad ecoturística y el potencial económico que posee.
Pero hay un lunar que está creando un rechazo entre los turistas, principalmente a los extranjeros que se sienten incomodos y molestos, porque el comportamiento de algunos ciudadanos en algunos municipios donde son anfitriones de los mismos, incorporan unos elementos acústicos, que superan los niveles de tolerancia de nuestros visitantes. Aparecen vehículos que ha adaptado bafles de alta intensidad sonora, que empiezan a circular por todas las vías de los municipios, sin que existan controles de las autoridades municipales y policiales, creando un ambiente malsano para todos los habitantes residentes y visitantes. Igualmente, en los lugares donde existen atractivos turísticos, se presenta un desorden en la ubicación de sitios de bares, discotecas, cantinas y casetas que instalan estaciones de sonido, que superan el mínimo de decibeles permitidos dentro de la normatividad existente. No hay derecho que se presenten situaciones de contaminación sonora, como las anteriormente descritas. Estos ruidos estridentes, están desesperando el bienestar de las comunidades que conviven en estas localidades y más si son turistas, que se llevan una pésima imagen de los lugares visitados. Además, hay que tener cuidado con esta clase de ruidos altos, porque puede lesionar el sentido de la audición de manera permanente. Muy pocas personas se fijan en estas recomendaciones que expresan los médicos y las autoridades de salud, para evitar la sordera permanente.
