viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-07-26 10:21

Rojas Ríos: Ex magistrado

Mucha polémica se ha entretejido con la elección del Doctor ALBERTO ROJAS RIOS, como Magistrado de la Corte Constitucional, después de su elección y aún más, ahora con la anulación de su elección por parte del CONSEJO DE ESTADO, en una decisión que tiene muchas aristas que no encuadran dentro del ordenamiento jurídico y que atentan contra la seguridad jurídica de los colombianos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 26 de 2014

Hemos de recordar que el Honorable Magistrado Alberto Rojas Ríos, fue postulado para conformar una terna en el mes de marzo del año 2013 por el CONSEJO DE ESTADO, para la elección por parte del Senado de la República de un miembro de la Corte Constitucional, la cual recayó en su favor en sesión plenaria del 10 de abril de 2013.

Ahora es el mismo Consejo de Estado, el nominador quien en la sección quinta de dicha corporación, procedió a declarar la NULIDAD de su elección por cuanto se advierte que los Magistrados del Consejo de Estado, hicieron pública su intención de votar en su favor, cuando el voto debía ser secreto y que a su vez, no había acreditado el ejercicio de su profesión conforme se exigía para su nominación. 

Consideramos que estamos en presencia de un acto que por lógica y razón, no podía ser de conocimiento de dicha Corporación nominadora, en cuanto tenía que ver con la revisión del procedimiento de la selección de su candidato, por cuanto por su naturaleza, por su esencia, la Sala en Pleno, había adoptado una forma de selección, y si se había violado el procedimiento establecido por ellos mismos en dicho proceso, el elegido no tenía por qué sufrir las consecuencias del atropello de dicha ritualidad, sino que por el contrario, era una forma de romper con los esquemas conocidos y que podría presentarse en un futuro con otras postulaciones.

Que el Consejo de Estado en su momento, designara a Rojas Ríos, como su candidato en la terna para la elección del Magistrado de la Corte Constitucional, no podía ser objeto de revisión y de anulación por una sección de su órgano rector, de su cuerpo colegiado, por cuanto ello era una forma de desnaturalizar sus propios actos y con ello, dejar en riesgo su propia condición de garante de sus decisiones.

Estimamos que en medio de todo este esperpento jurídico en el que el Consejo de Estado, pretende amparar un desafuero de su institucionalidad, es sinónimo de la crisis que se vive en la justicia, es sinónimo de la forma como ella misma se está deslegitimando y es un llamado de atención para que entendamos la necesidad y la urgencia de la revisión de ese poder nominador dentro de las Altas Cortes, para proveer cargos por parte de otro cuerpo, como lo es el cuerpo legislativo, de los miembros de aquellas.

No podemos considerar entonces, que la anulación de la elección de ALBERTO ROJAS RIOS, se equipara o tiene la misma trascendencia de los motivos que llevaron a la anulación del nombramiento de Francisco Ricaurte en el Consejo Superior de la Judicatura, por cuanto los hechos y las circunstancias de éste frente a las aquel, son en gran medida dispares y de un contenido ético y moral que no se representan.

Nos queda la sensación de que como dicen los mismos políticos de turno, hubo fuerzas oscuras que quisieron remediar un mal, con un procedimiento equivocado y propiciando una parodia a la justicia, sin que tenga asomo de aquella o al menos que se le parezca, y por tanto, esperamos un fallo en equidad y en Derecho, para bien de nuestra institucionalidad, frente a la controversia planteada con la tutela que haya de decidir de fondo este dilema.