Respaldo popular a la paz
Editorial
Mientras la Corte Constitucional se alista al análisis en plenaria de la ponencia elaborada por el Magistrado Luis Ernesto Vargas Silva, referente al aval aprobado en el Congreso de la República, con el fin de refrendar el acuerdo final que va a generar el proceso de paz que se adelanta en la Habana Cuba con el grupo insurgente de las Farc, se desarrollaron en todas las ciudades del país, marchas de respaldo popular al plebiscito con la participación de amplios sectores de la ciudadanía, que buscan sensibilizar a la población para que voten por el SI, en el momento en que se convoquen a elecciones para tal efecto. Inicialmente el togado ha expresado que este es el mecanismo idóneo para revalidar el acuerdo que se firme con el Gobierno Nacional.
Es importante destacar que este proyecto de Ley Estatutaria, establece los mecanismos que regularán el plebiscito para la refrendación del acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, para lo cual se requiere determinar la constitucionalidad del mismo. Hasta el primer mandatario de los colombianos Juan Manuel Santos Calderón, expuso ante la plenaria de la Alta Corte, la conveniencia y los procedimientos que se utilizarían para adelantar dicho mecanismo de participación comunitaria.
En la ciudad de Neiva, se dieron cita el viernes anterior, diferentes organizaciones sociales, representantes de la academia, sectores populares, movimientos políticos y sectores campesinos, para decirle Si al proceso de paz que se está desarrollando en la Isla de los Castro con las Farc, dentro de la gran Jornada Nacional por la Paz, que se cumplió en todo el país. Con diversos actos culturales y con la participación de bandas papayeras de la Policía Nacional y del Ejército Colombiano, quienes desfilaron por las principales calles de la ciudad, con pancartas, banderas y pendones alusivos a la temática objeto del evento, se dio inicio de manera anticipada, la campaña “la paz Si es con todos”.
A pesar de la oposición de algunos sectores políticos, se vislumbra en el horizonte la esperanza del pueblo colombiano, para obtener la paz, especialmente los que se encuentran viviendo en las regiones donde ha prevalecido desde hace más de cinco décadas, la violencia demencial e irracional, que ha dejado más de 220 mil muertes, millares de lesionados y la destrucción material de la infraestructura productiva de esos territorios que han sido azotados por la misma. Este es el inicio a una gran etapa de controversia política, a la cual debe prepararse la sociedad colombiana, una vez la Corte Constitucional determine la legalidad del desarrollo de dicho plebiscito.
