domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-05-11 09:34

Resistencia civil

Las declaraciones del expresidente y hoy senador de la república, Álvaro Uribe Vélez, para instar a una movilización masiva de resistencia civil, a los colombianos que se encuentren en desacuerdo con el pacto de paz que el Gobierno Nacional y las FARC para la terminación del conflicto armado interno, ha polarizado la opinión nacional sobre la viabilidad de esta propuesta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 11 de 2016

Desde el inicio de los diálogos en La Habana, el movimiento Centro Democrático ha estado en oposición con la forma como se han desarrollado los 49 ciclos de las negociaciones que se adelantan en la isla de los Castro, porque según sus manifestaciones, son “adherentes de ese tratado de impunidad total que están haciendo con las FARC”. Además, ha solicitado que se le suspendan todos los contactos en las redes sociales a este grupo insurgente y al ELN.

De lo anterior se puede inferir, que es el inicio de las estrategias que se piensan impulsar para la campaña del No en el plebiscito por la paz que pretende impulsar el Gobierno Nacional para que los colombianos refrenden los acuerdos que se logren firmar.

Durante los dos años y medio que llevan los diálogos de paz en la Habana, Cuba, con los voceros del grupo insurgente de las FARC, el Gobierno Nacional ha manifestado siempre que este proceso no va ser fácil debido a la presión de los sectores de oposición que siempre han rechazado cualquier intención de acercarse por la vía de los acuerdos, a pesar de que han cesado las hostilidades de este grupo insurgente contra la infraestructura productiva del país y las atrocidades contra la población civil, miembros de las Fuerzas Militares y Fuerza Pública.

La paz se ha convertido en el principal derrotero del accionar institucional del presidente, Juan Manuel Santos Calderón, y se ha enmarcado en las políticas que se encuentran estructuradas en el Plan Nacional de Desarrollo, las inversiones que deben irradiar todos los beneficios que conduzcan a obtener la paz anhelada de todos los colombianos. Otrora, ha manifestado “que, si el país quiere la paz, tendrá que tragarse algunos sapos. La guerra no se termina hasta que se alcancen los objetivos”.

Hechos como el arribo de algunos comandantes de la guerrilla a la mesa de conversaciones, se ha convertido en una afrenta para los sectores que rechazan de plano cualquier intento de acercamiento con este grupo guerrillero, quienes han manifestado que se debe buscar la paz sin condicionamientos y sin impunidad. Pero el actual gobierno, ha buscado a través de los diálogos permanentes que se llevan a cabo, la terminación definitiva del conflicto armado en Colombia, que lleva más de cinco décadas de duración.