jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-05 11:34

Renovar

Por Ernesto Cabrera Tejada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 05 de 2015

El retorno de procesos electorales debe poner en seria reflexión a quienes por años han sido los histriones de falsos profetas  convertidos en caciques, cada vez con menos ideas y virtudes pero mayor ansia de poder. Es hora de renovar.

En un mundo cada vez más globalizado, más diverso, es de esperar que nos preparemos para comprender lo diferente. Romper la ignorancia particularmente peligrosa cuando se encarna en políticos y formadores de opinión, constituye un enorme obstáculo para lidiar con la corrupción.

La confianza de la opinión pública  crece en escepticismo, son tantas las volátiles ideas como candidatos para administrar que las cifras de sancionados elegidos demuestran que llegan allí movidos por intereses personales, compromisos preelectorales y sin temor a la ley.

El Huila que ha soportado inmisericordes atentados de olvido, violencia y corrupción no puede someterse de nuevo a situaciones de ilegalidad y temor como las manifestó el columnista Alfonso Vélez Jaramillo en este mismo medio el día de ayer. Hacer referencia en libertad de opinión a determinado caso no debe llevar a la confusión, ni a la intimidación y peor aún a la atentatoria de vida.

Si bien las diferencias de pensamiento pueden llegar a  exigir ciertos recortes de  libertad,- por desgracia, inevitable, a condición de que estas limitaciones no transgredan ciertos términos más allá de los cuales la propia libertad muere,- no estiman un derecho a violentar la vida.

El problema es que no estamos educados ni estamos educando para fortalecer la democracia, la política en que vivimos es de permanente intimidación, cuando no el gobierno, la justicia, los militares, la guerrilla, el hampa común y algunos políticos  que se endilga atributos soberanos.

Recuperar la política implica primero, un cambio ético, que como lo anote en anterior columna no se concibe si no se lee. Ello conduce a no usar la democracia para fines personales sino para el interés general. Recuperar nuestra sociedad es posible, tenemos una nueva oportunidad en las elecciones de octubre de 2015. Deseamos que ocurra un cambio real, renovar, que recuperemos el camino correcto después de la larga marcha hacia la decadencia que han marcado los hasta ahora elegidos.