viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-05-21 01:19

Regiones relegadas

Editorial

Escrito por: Editorial | mayo 21 de 2017

Desafortunadamente la crisis de las finanzas públicas nacionales, ha permeado ostensiblemente de manera negativa, a los entes territoriales por la disminución de las transferencias de la Nación a las regiones y localidades. La centralización rampante que se ha venido presentando durante el presente gobierno, ha generado recortes bruscos en las exiguas finanzas de los departamentos y municipios. Los alcaldes y los gobernadores, cuando iniciaron la construcción de sus planes de desarrollo del presente cuatrienio, se encuentran actualmente desfinanciados, porque han incumplido con los giros prometidos. Cada vez son mayores las trabas que se están colocando en la presentación de los proyectos al Departamento Nacional de Planeación. Cada vez se encuentra una pléyade de funcionarios burócratas, que se inventan normas y procedimientos, que rechazan de ´plano las mismas, sin que exista una coherencia en la formulación y evaluación de los proyectos que, con tanta esperanza, las comunidades han coordinado con sus gobernantes, la solución a sus necesidades básicas. Lo triste, es que cuando se aparecen en las regiones, los altos funcionarios ministeriales acompañados del presidente Juan Manuel Santos Calderón, empiezan con sus discursos retóricos a prometer esta vida y la otra. El modelo centralista ha fracasado.     

Pero la realidad financiera a nivel nacional es otra. La aplicación de los instrumentos de la política económica, han sido incoherentes y muy lesivos para el bienestar general de los colombianos. La reformas tributarias que se han implementado durante el último lustro, el alza mensual sucesiva y sistemática de los precios de los combustibles, mantener altas las tasas de interés, para beneficio solamente de los conglomerados económicos propietarios de la banca nacional, la alta deuda externa, la rampante corrupción en las altas esferas del Estado, el aumento desenfrenado de la fronda burocrática y de los gastos de funcionamiento para atender la mermelada de los congresistas, el costo incierto del proceso de implementación del Acuerdo Renegociado de Paz con las Farc, son entre otros, detonantes que han afectado la dinámica del aparato productivo nacional y por consecuencia los exiguos ingresos de la clase trabajadora. Lo anterior ha generado que la demanda interna se haya reducido en las familias colombianas. Los gremios económicos, se encuentran sumamente preocupados, porque no se vislumbra en el horizonte cercano, una recuperación de sus actividades económicas. Igualmente, los indicadores de las ventas de bienes y servicios, se han reducido drásticamente, como podemos visualizarlos cuando visitamos los establecimientos en los centros comerciales de las principales ciudades del país, que han empezado a cerrar sus negocios. El reciente informe de crecimiento trimestral de la economía colombiana, emanado del DANE, expresa un indicador del 1,1%, que se convierte en el fiel reflejo, de lo que hemos venido afirmando en el presente editorial. Los ingresos tributarios de la Nación, que esperaban recaudar con dichas medidas, han dado con el traste, en las expectativas que tenía el equipo económico del actual gobierno.