Regalías e investigación científica en el Huila
Germán Alfonso López Daza
La decisión del Presidente Santos de destinar 1.5 billones de excedentes no ejecutados de regalías para la construcción de vías terciarias, amerita un análisis sobre a esta reforma introducida hace pocos años.
Si bien la finalidad puede ser justificada pues el Gobierno pretende construir 3.000 kilómetros de vías en zonas apartadas y bajo influencia de la guerrilla y de los cultivos ilícitos, la baja ejecución de estos excedentes en el sistema de ciencia y tecnología refleja que algo está pasando con los proyectos de innovación.
El procedimiento para el otorgamiento de recursos está ligado a las Gobernaciones. La reglamentación establece que la asignación presupuestal a proyectos que sean presentados, será responsabilidad de un cuerpo colegiado llamado OCAD en los que tienen asiento representantes del sector político.
A nivel nacional -y el Huila no escapa de esta tendencia-, existe una muy baja aprobación de proyectos para innovación, ciencia y tecnología.
El criterio para repartir estos dineros (esparcir la mermelada en la tostada, según el anterior ministro de Hacienda), obedeció al loable objetivo de combatir la corrupción que campeaba en la contratación de estos recursos.
Sin embargo, en los seis años de vigencia de esta reforma, los resultados no son los mejores. Existe una baja ejecución del 30 por ciento, no por falta de proyectos, sino por falta de proyectos que interesaran a los gobernadores. Y es aquí donde estriba el problema.
Dejar a los mandatarios departamentales y a la clase política la selección de los proyectos que van a ser financiados con recursos de regalías, es dejar que los intereses políticos primen frente la objetividad y valoración técnica y científica que deben prevalecer en estos procesos.
Dentro de esta perversa lógica se observan proyectos serios presentados por Grupos de investigación -categorizados por Colciencias- de la Universidad Surcolombiana, que han sido desechados por no estar dentro del engranaje político requerido para obtener financiación gubernamental. Es crudo afirmarlo, pero pareciera que lo que es manoseado por la política, está destinado a pervertirse. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).
