sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-12-25 08:26

Regalo de navidad gubernamental

Editorial

Escrito por: Editorial | diciembre 25 de 2016

El peor regalo de navidad que reciben las familias colombianas del gobierno nacional, es la cascada de impuestos adicionales que debemos sufragar a partir del primero de enero. La plenaria del Senado aprobó ayer de manera acelerada todo el articulado de la reforma tributaria por mayoría absoluta, tras haber recibido luz verde en la Cámara de Representantes, el pasado miércoles. Con esta medida fiscal, se espera recaudar más de seis billones, para contribuir con el saneamiento del abultado déficit acumulado de las finanzas públicas que tiene el Estado, producto del exagerado gasto público que ha tenido, así no lo quieran aceptar el equipo económico del alto gobierno. No hay derecho que toda la población tenga que pagar la irracionalidad y la irresponsabilidad de los ejecutores del presupuesto nacional, que solo busca a través del incremento de las cargas tributarias y aceleramiento de la deuda externa, las únicas vías para poder buscar el equilibrio de las mismas.

Pero casos aberrantes, como el aumento de la corrupción administrativa que se ha venido ventilando a través de los medios de comunicación, entre los que se encuentran los casos de Reficar, donde se han denunciado sobrecostos de más de ocho mil millones de dólares, sobornos de Odebrecht denunciados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y los casos de corrupción denunciados en los sectores de la salud, educación, obras públicas, entre otros, tengamos que pagar los platos rotos con los exiguos ingresos que percibimos y que va a afectar con mayor intensidad la dinámica económica del país. El gobierno nacional se ha vuelto insaciable en la creación de nuevas tasas tributarias para corregir estos desequilibrios presupuestales sin medir las consecuencias en la eficiencia económica y en el bienestar de los colombianos. Se debe hacer un fuerte ajuste fiscal, a través de la reducción de los gastos de funcionamientos para evitar en el futuro, el deterioro de los recaudos públicos. No podemos responsabilizar como causa de estas medidas, el desplome en los precios del petróleo y el menor crecimiento de la economía, que forzó al Ejecutivo a buscar nuevas fuentes de ingresos.

Queremos aprovechar estas líneas para expresarles que por fin llega la noche más deseada por las familias del mundo católico, cuando se lleva a cabo el último día de la novena de aguinaldos, donde se celebra el nacimiento del niño Dios con la expectativa de esperar la repartición de los regalos y compartir la tradicional cena navideña, que integra el núcleo familiar, floreciendo los sentimientos de generosidad y amor que destacan la razón de ser de la nochebuena. Para las personas que tienen o no la posibilidad de celebrar en familia esta navidad, porque las condiciones se lo permiten, en fin, para todas las personas que desarrollan actividades que contribuyen a fortalecer la economía nacional, va nuestra voz de aliento y de solidaridad en esta noche que nos motiva a ser generosos y a fortalecer nuestros lasos de amistad. Feliz Navidad.