domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-10-19 08:15

Reforma tributaria

Editorial

Escrito por: Editorial | octubre 19 de 2016

Con gran expectativa, los colombianos esperan mañana la presentación de la reforma tributaria estructural para que sea discutida y aprobada por el Congreso de la República, que busca subsanar las distorsiones históricas que han mantenido las finanzas públicas nacionales, ocasionando un déficit acumulado durante los últimos años, producto del aumento de los gastos del Estado, pago de la deuda externa, y a la reducción del precio internacional del barril del petróleo, en las últimas dos vigencias. Además, se busca generar ingresos adicionales para financiar el posconflicto que todavía se desconoce el monto total del mismo, por parte del equipo económico del gobierno nacional. De acuerdo a las versiones oficiales, la piedra angular de esta modificación de la estructura tributaria del país, será reducir la evasión en Colombia ante una nueva realidad que vive el país. Pero aumentar el IVA en 3 puntos, y disminuir la base gravable para los contribuyentes que en la actualidad no tributan, crear el mono tributo para personas que hoy declaran, buscando reemplazar el impuesto de renta, ponerles un gravamen a todos los productos básicos de la canasta familiar, constituyen la base de esta reforma.  

Lo anterior no se compadece con todos los colombianos, si el aumento de los ingresos del salario mínimo, apenas alcanza para cubrir el incremento de la tasa de inflación y un nuevo gravamen implicaría una mayor pauperización de las familias colombianas, que se encuentran cansadas de la alta carga tributaria. Lo anterior ha generado un rechazo general de todos los sectores productivos y de los agentes económicos. Lo que, si es inadmisible, es que mantienen la misma tasa de impuestos para los conglomerados económicos y además les eliminan el impuesto de la riqueza. De acuerdo a las cifras emanadas del Ministerio de Hacienda, solo 3.000 empresas, que equivalen al 1 por ciento de las personas jurídicas establecidas en Colombia, aportan cerca del 80 por ciento de los ingresos de renta, lo que demuestra la alta tasa de desproporcionalidad. A ellos se les eliminará el Imas y el Imán, hacia un solo impuesto.

Se deben buscar nuevas alternativas para subsanar este déficit fiscal que presentan las finanzas públicas del gobierno nacional. Hay que adoptar medidas severas para combatir la evasión y la elusión. Inclusive algunos expertos económicos han planteado una idea descabellada para los ortodoxos monetaristas. ¿Porque no se explora la posibilidad de emitir dinero? Actualmente lo hacen el gobierno de los Estados Unidos y la Unión Europea, con el fin de superar las crisis fiscales profundas que han tenido durante la última década. Estas medidas las empezaron adoptar desde el año anterior, con el fin de no depender financieramente de la banca China. Lo que debe primar, ante todo, es el bienestar de todas familias colombianas y no ahondar más la tragedia social y económica en que se encuentran sumidas.