Reflexión de Semana Santa
Alvaro Hernán Prada
La semana santa es una oportunidad para recordar la vida de nuestro señor Jesucristo. Días de reflexión y crecimiento espiritual para compartir en familia. También debe dejarnos reflexiones sobre la situación que atraviesa Colombia y el mundo. Recordando pasajes bíblicos que narran la historia de Jesús y del pueblo de Israel, confirmamos que el Evangelio es eterno.
Si comparamos aquella época con la actual en nuestro país, podríamos encontrar similitud entre Santos y varios personajes que participaron en la muerte de Cristo. El desprestigiado mandatario ha sido como Judas cuando engañó al presidente Uribe y a todos los electores que lo llevamos al poder, para traicionarnos por las Farc. Ha sido ese discípulo que se acerca para aprender, observar y destruir cuando llega el momento. Eso hizo mientras fue ministro, mirar para conspirar. Entregó Colombia a los bandidos. Ha sido como Herodes y en esa misma figura cabe su amigo Maduro. Ambos ególatras, necesitados de poder, dispuestos a asesinar inocentes para proclamarse reyes de la nación. Malos gobernantes, amigos de todo vicio, persiguiendo a todo aquel que proclame la verdad, como han hecho con la oposición democrática perseguida y estigmatizada.
Actuó como Pilatos porque trató de lavarse las manos con un referendo que posteriormente fue transformado en plebiscito y de esta forma buscaba trasladar toda la responsabilidad, de lo entregado a los terroristas, al pueblo colombiano. Al ser derrotado por la mayoría de electores se robó el resultado, comportándose como Gestas y Dimas, los dos ladrones que fueron crucificados con Jesús. Aunque más parecido a Gestas, conocido como el ladrón malo, pues no solo se reúsa a arrepentirse sino por el contrario continua abusando y destruyendo nuestra patria, patrocinando corrupción y narcotráfico, para complacer a los nuevos dueños de nuestra constitución.
Y sus cómplices son los jueces de la JEP, que son como Caifás y Anás. Equiparables al sanedrín que no toleró justicia sobre Jesucristo y por eso conspiraron para perseguirlo a él y a sus discípulos. Los crucificaron luego de torturarlos por crímenes que no cometieron, por llevar la palabra de Dios al pueblo y al final se burlaron del traidor, que no tuvo otra salida que el suicidio. Así será en Colombia, donde ya empezó la persecución para que prevalezca el crimen. Pagarán como Caifás, a falsos testigos para incriminar soldados, policías, periodistas y opositores.
Todos tenemos una misión en la vida. Nos toca defender nuestra Patria y el futuro de nuestros hijos. No permitamos que nos engañen con falsedades, busquemos la justicia y reflexionemos sobre los atropellos de Santos y las Farc. No permitamos la crucifixión de nuestro país como lo hicieron con Jesús. A diferencia de nuestro señor, no lo veremos resucitar al tercer día. Rescatemos los valores amenazados por el régimen y protejamos nuestra libertad, la empresa privada y la democracia.
Nota: El cobarde crimen contra Luis Gerardo Ochoa, gran abogado, fiel defensor del Centro Democrático y extraordinario ser humano, no puede quedar en la impunidad. Solicitamos al Gobernador aumentar la recompensa para facilitar información y a la fiscalía toda la celeridad en la investigación. Recordamos casos como el de Nelson Carvajal, Héctor Polanía, Juan Pablo Polanía y Flor Alba Núñez. No vamos a permitir más impunidad. Dios lo tenga en su gloria y les de fortaleza a Celmira, hijitos, esposa, hermanas y demás familiares.
