Reflexiones
Álvaro Hernando Cardona González
En esta ocasión compartiremos varias cosas: 1) Mientras este país entra en una disyuntiva que no es entre “paz” y “guerra”, como gobierno y oposición lo hacen saber de manera torpe (en eso están unidísimos) en el Huila la gente está más ávida de fiestas y jolgorios. Es bastante simpático ver cómo acá nos preocupamos por el asado, el sanjuanero y el aguardientico que otra cosa que escapa de nuestras manos. 2) A propósito de “paz” y “guerra”, la verdadera disyuntiva está entre disminución del delito y combatirlo como pilar de la República y sobre todo del Estado de Derecho. 3) Mientras nos equivocamos en el camino de construir Nación, la economía nacional sí debería concitarnos a análisis concienzudos. Todos los indicadores previenen días muy difíciles; basta ver la cantidad de hojas de vida que están circulando por las redes sociales y los correos electrónicos. Y crecen. La verdad uno no se explica de dónde salen las cifras de desempleo/empleo que cada tanto publican las entidades públicas. 4) Se acerca el cumpleaños del Diario del Huila. Maravillosa empresa que debe cada vez verse y apreciarse como auténtico patrimonio de los huilenses y del Sur colombiano. Ojala y los nuevos tiempos traigan camadas de periodistas e investigadores que escudriñen el acontecer regional haciendo control social. 5) Que la CAM anda involucrándose dizque en desminados; por supuesto que no exploten minas y bombas que pusieron delincuentes burdos de la peor ralea ayuda a evitar el deterioro ambiental, pues seguro cuando accionan no solo cesan vidas de niños sino árboles y animales que contribuyen con el ciclo ecosistémico natural. ¿Pero cuánto se lograría mejor en el papel de la CAM que por ejemplo dedicara este esfuerzo a inventariar los recursos naturales renovables y los elementos ambientales, cosa que las contralorías no hacen? 6) A otras ciudades están llegando rumores del gabinete académico y fino del Municipio. Cada día se confirma, dicen los rumores crecientes, la excelente calidad académica de quienes integran el gobierno municipal y su honestidad, pero también la debilidad para solucionar los graves y acumulados problemas del municipio en ciudad y campo. 7) Sigue la ilógica y sin sentido de algunos sectores que defienden el medio ambiente natural del Huila: con buenas intenciones la ausencia de sentido común está llevando a que se tomen decisiones que afectan con mayor gravedad la vida social de las comunidades, generando conflictos y hasta perjudicando la sanidad ambiental más que en la actualidad. Hay que tranquilizarse (dejar apasionamientos) y buscar soluciones al menos costo social y ambiental posible…por favor. ¡Que viva el San Pedro!
