Redistribuir para luchar contra la desigualdad
Preocupa que mientras la economía crece, la desigualdad también se incrementa.
El interés en el tema de la redistribución de recursos, surge de instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual después de años de implementar una política ortodoxa en cuanto a la defensa del capital, hoy en día promueve políticas públicas en torno a la lucha contra la desigualdad. Una investigación divulgada este año por el FMI, publicada en su página oficial www.imf.org habla de cómo la desigualdad tiende a reducir el ritmo y la perdurabilidad del crecimiento económico.
Presente especialmente en América Latina, en donde se tiene uno de los índices más altos de desigualdad que existen en la actualidad, podemos decir que la inequidad en la distribución de recursos genera atraso.
Para lograr un país más equilibrado , se requiere de la implementación de políticas fiscales redistributivas como las que realzan el capital humano de los hogares con bajos ingresos. Esto puede ayudar a mejorar la eficiencia y a respaldar el crecimiento, así lo reconoce David Lipton, Primer Subdirector Gerente del FMI. Esta tarea debe partir de los gobiernos interesados en disminuir la desigualdad, mediante la aplicación de políticas de redistribución progresistas, que logren justicia social y mejoren las condiciones de vida de los más pobres. El FMI propone también que impuestos como el IVA podrían ser dirigidos a financiar gastos de enseñanza primaria, lo cual podría resultar progresivo en términos netos. El acceso de las familias de bajos ingresos a la educación constituye una herramienta eficiente para promover la igualdad de oportunidades. Esta redistribución , debería estar atada al equilibrio y la eficiencia. Finalmente el FMI sugiere que las políticas deben ser diseñadas teniendo en cuenta la capacidad administrativa.
Estamos en plena campaña a la presidencia, interesa conocer por parte de los electores, qué plantean los candidatos en temas como la lucha contra la desigualdad y la pobreza. Tenemos que dejar a un lado la indiferencia, para que como sociedad pongamos la cara y nos comprometamos en la lucha contra la desigualdad, generando una sociedad más justa, un Estado capaz de redistribuir. De esta forma avanzaremos por el camino del desarrollo y la paz, al construir un país que cuente con ciudadanos más justos y empoderados de la búsqueda del bienestar común.
