Recordando nuestras tradiciones
Rafael Hernando Yepes Blanco
Se llevó a cabo en el salón comunal del barrio las Granjas, un encuentro folclórico y gastronómico que me permitió recordar el origen de las fiestas de San Pedro. Encontrar rituales indígenas en el solsticio de verano del mes de junio, condiciendo con las celebraciones en honor a San Juan en España, motivaron la creación de nuestras fiestas. En algunos documentos se relata que en el año 1790, el gobernador, don Lucas de Herazo ordeno las celebraciones como acción de obediencia al rey de España, se trataba de una fiesta de 10 días en el mes de junio, para lo cual diseñaron actividades en las que intervenía directamente el pueblo. La tradición unió las celebraciones rurales de origen campesino y las urbanas; los españoles la consideraban una fiesta religiosa, pero nosotros la hemos convertido en algo parecido a un carnaval.
Desde años atrás, barrios tradicionales en Neiva como el San Pedro, se destacaban por la participación en las fiestas, en la intersección de la carrera 2 con calle 4 existía un corral que se utilizaba para las corridas de toros y la popular descabezada de gallos, también servía para la comercialización de cerdos; el Centro y los Mártires conocidos por ser sectores residenciales y de servicios, se ofrecía el popular asado entre los vecinos, recuerdo que en este último un circo tuvo que enterrar 2 elefantes que se murieron en plena temporada en Neiva. Otros barrios como la Toma y Quebraditas de predominio residencial, disfrutaban igualmente de las fiestas con su reina, en este último existía una zona de tolerancia que con el paso del tiempo fue desapareciendo.
Los esfuerzos realizados como en las Granjas nos deben servir de ejemplo para repetirlo en otros barrios; en los parques y zonas verdes con el apoyo de la Secretaria de Cultura Municipal y el sector privado, invitando a la población residente y vecina para reconocer la historia y tradiciones. No se requiere de grandes inversiones, ni la presencia de agrupaciones vallenatas y foráneas para despertar el interés de la gente en su fiesta, se requiere de creatividad; en las Granjas se ofrecieron pinchos con insumos propios del asado huilense, demostrando que podemos hacer diferencia sin introducir la yuca y la papa. Nuestro plato es preparado en horno de barro y no de gas, teniendo como insumo principal la carne de cerdo, el popular insulso, la arepa oreja de perro y la batata.
