lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-02-19 08:50

Recordando a Rivera

Hoy se conmemora el natalicio 128 de José Eustasio Rivera, el más grande escritor del Huila, y tal vez el más olvidado. Claro, no podemos ser injustos, hay colegios, un centro de convenciones, barrios y concursos que llevan su nombre. ¿Es suficiente tanta utilización de su nombre?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 19 de 2016

En principio hay que decir que estas expresiones de cariño y recuerdo hacia el máximo literato huilense son válidas siempre y cuando vayan acompañadas de campañas pedagógicas en torno a la obra del escritor.

Pero hay un sinsabor en el ambiente académico, un reclamo, pues la cátedra ‘riveriana’ no tiene tanto renombre como otros proyectos productivos del orden regional. Es por esto que las quejas van y vienen, y no se logra darle un justo reconocimiento al escritor.

Es pertinente recordar que el museo que lleva su nombre, aún resulta ser incipiente comparado con los museos de otros escritores de su talla, ubicados fuera del país. Lo que nos lleva a repensar la forma como estamos tratando a nuestra memoria, los archivos que guardan parte de lo que somos como sociedad.

Es por esto, que el natalicio de Rivera es la oportunidad perfecta para reflexionar sobre nuestra identidad y nuestro interés en conservar en la memoria colectiva la obra de personalidades como José Eustasio Rivera.

De él no solo tenemos que decir que escribió La Vorágine,  sino que fue un gran poeta (Tierra de promisión), pero también fue político (representante a la Cámara), funcionario del Ministerio de Educación, en fin, tuvo una excelente hoja de vida que tomó brillo en el mundo de la fama internacional.

Finalmente murió en Nueva York, alejado de su familia, olvidado por unos y recordado por otros que siempre resaltaron sus luchas en pro de la soberanía y las denuncias de la explotación cauchera en las selvas de nuestro país.

Hoy se cumple otro natalicio de este insigne hijo del Huila, una fecha para recordarlo y para llamar la atención de la institucionalidad regional para que conserve su legado como un bien preciado, que de otras latitudes sabrán exaltar y reconocer.