Recolectores de café
Editorial
Con motivo de la segunda cosecha grande del café del año en el departamento, se está presentando una escasez de trabajadores recolectores de este grano, que está colocando a los productores en serios problemas para buscar la mano de obra disponible para tal actividad. Existen diversos factores que distorsionan la demanda laboral para este sector, porque las nuevas tendencias del mercado de empleo, lo desplazan hacia el desarrollo de otras, que son más rentables que le garantizan mayores ingresos, que los obtenidos en la caficultura.
Hay un fenómeno que está creando esta desestabilización del mercado laboral en el sector agropecuario. Es el narcotráfico. Una gran masa laboral de estos trabajadores se ha venido desplazando hacia las zonas cocaleras del país, específicamente hacia los departamentos del Putumayo y Caquetá. Mientras un recolector gana un promedio aproximado de 20 mil pesos diarios y a veces debe pagar su almuerzo de este exiguo ingreso, en el desarrollo de las actividades de la producción de narcóticos, puede obtener ingresos que superan 10 veces lo obtenido en esta actividad cafetera. Además, existe una marcada tendencia de esta mano de obra de desplazarse a las zonas urbanas, creando con ello, el incremento de las necesidades básicas en las ciudades colombianas. Otro factor desestabilizador es la bonanza de la minería ilegal, que está creando en la mentalidad de estos trabajadores, ilusiones falsas de encontrar ingresos de manera aleatoria, en aquellas zonas donde se han detectado yacimientos de metales preciosos.
También las oportunidades de cualificación que está recibiendo los campesinos, están creando nuevas expectativas de crecimiento personal y ven en la recolección del café como una oportunidad laboral para otra clase de personas que no tienen preparación académica. El fenómeno del niño afectó todas las actividades agropecuarias en el departamento. Las propiedades físico químicas del grano, que en este caso es muy liviano para su recolección, ha generado un desestimulo a los recolectores que provienen de los departamentos de Nariño, Cauca y otras regiones del país, quienes tomaron la decisión de no venir a emplearse en las fincas cafeteras, porque el peso del grano es liviano y se debe utilizarse mayor esfuerzo físico para completar la arroba que es la medida patrón utilizada para cancelarles sus emolumentos. Por último, la amenaza del paro agropecuario y camionero, incidieron para que este potencial de jornaleros buscase nuevos horizontes laborales en otros ámbitos económicos. Por eso el S.O.S que han lanzado el Comité Departamental de Cafeteros del Huila, es que se requieren con urgencia 35 mil recolectores de café, para atender la cosecha de 145.000 sacos de este grano, que se prevé en la producción de lo resta en el presente año.
