Reapertura de la frontera
Como una respuesta a la crisis que está viviendo el pueblo venezolano, los presidentes Juan Manuel Santos Calderón y Nicolás Maduro, se reunieron el jueves anterior en la población de Puerto Ordaz en Venezuela, para establecer de manera consensuada los procedimientos que conduzcan a reabrir de manera gradual la frontera entre los dos países.
La situación social, política y económica que está enfrentando Venezuela por la aplicación de las erradas políticas macroeconómicas que están desestabilizando los principales indicadores económicos, que junto con la disminución abrupta de los precios internacionales del crudo que es una de mayores rentas que presenta el presupuesto venezolano, están creando un panorama crítico para el bienestar de un pueblo que, en otrora, se enorgullecía de ser una de las mejores economías latinoamericanas. Es tal el desespero de sus habitantes que, en dos ocasiones en el mes anterior, se han desplazado a la línea de frontera y han roto los cordones de seguridad de la guardia Bolivariana, para poder comprar los víveres y alimentos en la ciudad de Cúcuta.
Además, se han venido generando una creciente ola de protestas populares por todo el país en contra de las políticas dictatoriales impuestas por el gobierno venezolano, que ha puesto en jaque su permanencia del cargo, quienes esperan que el Consejo Nacional Electoral determine la viabilidad o no del referendo revocatorio de su mandato. Además la euforia y las bravuconadas del presidente Nicolás Maduro, para atender el clamor de su pueblo que busca afanosamente una salida democrática y soluciones al desabastecimiento de los principales productos de la canasta familiar y del suministro de materias primas para el desarrollo industrial de este país, no encuentran respuestas coherentes para atender la demanda interna de bienes y servicios, que ha incidido que en las actuales circunstancias, la popularidad del presidente se encuentre en los mínimos históricos de los sondeos de opinión, con un indicador irrisorio de aceptabilidad por debajo del 20%.
La reapertura de la frontera, ha sido recibida positivamente por la comunidad internacional, para que se vuelva a establecer las relaciones comerciales entre los dos países, que, en la pasada década, Venezuela era considerada el segundo socio comercial de Colombia después de Estados Unidos. Con dicha medida se convierte en la mejor oportunidad para que se reactive la dinámica económica de la zona fronteriza, que se había perdido cuando de manera unilateral el presidente Maduro, ordenó cerrar el paso de la fronterizo. Así se podría reorientar las relaciones diplomáticas con dichos países, buscando un consenso con todas las fuerzas vivas de los dos países para reestructurar los instrumentos de la política económica para bien de los dos pueblos, con el fin de afianzar la confianza de la comunidad internacional.
