jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-10-27 09:03

Quiero entrevistar a Delio González

He intentado por todos los medios entrevistar al alcalde de Garzón Delio González, para que responda a las críticas que he formulado a su gestión, cuestionada, criticada y objetada no solamente por mí.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 27 de 2014

Más de medio departamento habla con argumentos de la pobre y cuestionable labor del mandatario, sin embargo, me ha negado sistemáticamente el derecho que tengo a hacer uso de la imparcialidad, exponiéndole a la gente la posición que tiene él sobre mis cuestionamientos.

Mi primera crítica a su gestión, fue cuando con evidentes intenciones politiqueras influyó en los resultados del reinado de la Alegría, certamen tradicional de esa ciudad, provocando la inconformidad de miles de garzoneños que registré en esta columna, y así sucesivamente una serie de irregularidades en que ha venido incurriendo desde que se posesionó, porque es claro que su labor pobre y mezquina, la conoce todo el mundo aunque él asegure que está al frente de la mejor administración de su municipio.

He querido entrevistarlo en más de una ocasión, emitir sus conceptos, confrontar su opinión y permitirle que se exprese como le parezca, como lo establecen los cánones de la ética y el derecho a la información que durante años he ejercido dentro de un clima de imparcialidad y acatamiento, porque aunque sobre su labor he dicho muchas cosas, jamás le he faltado al respeto, ni le faltaré porque no es mi estilo, ni me mueve absolutamente nada personal contra el señor alcalde de Garzón.

Le he pedido en más de una ocasión por todos los medios que me conceda una entrevista, no porque esté arrepentido de lo que he escrito y dicho de su gestión, es que tengo la obligación moral de escucharlo y hacerle saber a sus seguidores y no seguidores lo que piensa, y los argumentos de defensa o claridad que tenga que hacer, alrededor de mis objeciones o precisiones que haya hecho. He querido entrevistarlo, no para pedirle perdón, ni para rectificar mis aseveraciones, insisto en entrevistarlo porque tengo muy claro que tiene derecho a responderme, y por mi intermedio, defenderse ante la opinión pública si tiene las explicaciones necesarias para hacerlo. Sus conciudadanos también tienen derecho a conocer sus planteamientos sobre los cuestionamientos que le hace la prensa.

Llevo tres años mandándole, razones, escribiéndole correos, recurriendo a emisarios e insistiéndole con respeto que me responda, que se deje entrevistar, pero su soberbia y orgullo no lo dejan. A duras penas me ha hecho saber que no le interesa hablar conmigo, y en más de una ocasión ha cubierto con el manto de la censura a los periodistas del medio donde trabajo, prohibiendo incluso a sus funcionarios  suministrarnos información, en un hecho que considero un evidente caso de cobardía, porque a quien no es capaz de poner la cara no se le puede llamar de otra manera. Sin embargo, insisto en que no es nada personal, lo respeto como funcionario público, lo admiro como persona, pero le pido que me permita hacer un periodismo imparcial, la información cuando hay democracia no solamente es para los amigos a quienes se puede manipular, haciendo uso del poder.