Quien llega es la razón de tu trabajo
Froilán Casas
¿Por qué eres asqueroso con quien llega a tu oficina, a tu tienda de negocio, a tu taller, a tu campo y te solicita un servicio? Si gracias a él tú vives. En un sano manejo empresarial, el puesto de trabajo que no sea productivo debe eliminarse de la organización. No sé, pero muchos empleados cuando entran en carrera administrativa, se sienten dueños de la finca y entonces llegan tarde, atienden mal al público, pierden creatividad; en síntesis, están cansados. En sana lógica, deberían renunciar y darle el puesto a alguien que se comprometa con la empresa. ¡Cómo le hace mal un funcionario displicente a una empresa! Hay gente que tiene un genio parejo, a toda hora viven de mal humor y a flor de labio la respuesta agresiva. Por favor, no dañes la imagen de la empresa, vete a un lugar solo y date azotes pues eres detestable. Hay gente que se parece al cianuro, en toda parte intoxica. Parecen plañideras que se quejan por todo y no dan soluciones a nada; todo lo ven complicado y difícil. Cómo me gustaría que el Código Disciplinario Único (Ley 734) tuviese un buen capítulo dedicado a la atención al cliente. Si al funcionario público se le llama servidor público, entonces, ¿por qué no sirve con amor? El buzón o la oficina de quejas y reclamos deberían ejercer un buen peso en la permanencia de un empleado. Hay gente que llega cansada al puesto de trabajo; de entrada trabajará mal. Si tu trabajo no te gusta, renuncia; hay muchos haciendo fila para entrar en él. No te creas necesario, el único necesario es Dios. No te creas muy importante, a ti te reemplazan y quien llega lo hará mejor. Quien sube con arrogancia, bajará con vergüenza. No seas prepotente, en la enfermedad y en la muerte, todos somos iguales. Me viene a la memoria uno de los versos de mi paisano y poeta Julio Flórez: "No os enorgullezcáis niñas hermosas, porque líneas tenéis esculturales; vuestras carnes se pudren y, en la fosa, todos los esqueletos son iguales". ¡Ah, sí! Qué hermoso servir con alegría. La gente se va feliz cuando se siente bien atendida, así le tengan que decir no. Si tú estás comprometido con la empresa en donde trabajas, conocerás todo lo que hace la empresa y debes conocer los servicios que ofrecen las diferentes dependencias de la misma; de modo que quien se acerque a solicitar una información, sepas darla con acierto y satisfacción del cliente. No mandes de Herodes a Pilatos, no, por favor, sé preciso. Ponte la camiseta de la empresa, pero sobre todo, súdala. Sé proactivo y propositivo. Trata de conjugar más el verbo ofrecer que el verbo pedir. Ten autoridad moral para exigir. No hay jefe más incómodo que quien no da ejemplo. Exige puntualidad y siempre llega tarde. No hay cosa más aburridora en una reunión que no seguir la agenda de trabajo. Sé productivo, deja las anécdotas para otro momento: apaga el celular y escucha al otro. Cumple la agenda y te quedará tiempo para otras cosas.
