Quien debe ganar es la ciudad
El debate promovido sobre el Sistema de Transporte Público de Neiva es oportuno y se debe profundizar en sus consecuencias, que si no se prevén a tiempo pueden ocasionar que esta excelente idea sea el mayor elefante blanco del Huila.
No es necesario decir las ventajas en términos ambientales, urbanísticos, de movilidad, sociales, son ganancias para la ciudad que nadie puede desconocer.
Empecemos por decir que una tarea urgente es evaluar cómo ha sido el desarrollo de los sistemas de transporte masivo en otras ciudades, Cali, Bucaramanga, Bogotá, Pereira, entre otras y lo primero que podemos decir, es que todos presentan pérdidas operacionales importantes que hoy colocan en riesgo la continuidad de éstos; solamente Bogotá demuestra “utilidades” pero gracias a los subsidios que da el Distrito a los usuarios del trasporte masivo, cosa que no pueden hacer los sistemas de las ciudades pequeñas o intermedias.
Para el éxito del sistema de transporte en Neiva, el alcalde Pedro Suárez, debe tomar decisiones drásticas que en un momento pueden parecer impopulares, pero que en últimas son necesarias:
- Debe existir un control drástico al mototaxismo, en el resto de las ciudades este tipo de transporte tiene en riesgo de quiebra los sistemas masivos; el alcalde debe garantizar a los mototaxistas que van a ser integrados como controladores, en el mantenimiento de la malla vial, etc.
- Además debe haber restricción a la movilización de motos en el centro de la ciudad y del parrillero; en Neiva el número de motos es gigantesco e incontrolable; el alcalde no puede impedir la venta de motos pero si puede controlar qué tipo de transporte es prioritario para la ciudad y de esta manera prohibir algunos y fomentar otros. En Río de Janeiro la alcaldía prohibió el tránsito de motos en buena parte de la ciudad para garantizar el éxito del sistema masivo de transporte.
- El sistema de transporte debe ser operado por una sola empresa de propiedad mixta donde el municipio debe tener la mayoría accionaria y no renunciar a su control.
A los empresarios se les debe demostrar que el proyecto es exitoso, a los mototaxistas que se le brindarán las posibilidades laborales y a los ciudadanos que el sistema de transporte masivo mejora su vida.
La pregunta es: ¿Será que el alcalde está dispuesto a darse esa pela?
