domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-10-09 06:27

Que vergüenza !!!

Por Julio Cesar Triana Quintero

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 09 de 2016

El pasado domingo quienes le apostamos al SI a la Paz fuimos derrotados por quienes piensan diferente. Esos son los costos de la democracia, nos corresponde aceptar los resultados y reconocer que nuestro País se encuentra dividido en un tema tan sensible como la Paz.

Muchas de las personas que decidieron votar por el NO tienen sobradas y justas razones, y lo hicieron por su convicción propia sin atender mandato o jefatura de político alguno. Sin embargo, ya vimos quien o quienes salieron a reclamar la victoria de la negación del plebiscito como una victoria política.

Claro, era de esperar que el Centro Democrático saliera a reclamar una victoria, que tal vez les corresponde parcialmente, por la campaña y las estrategias, que según el Dr. JUAN CARLOS VELEZ, Gerente de aquella campaña del NO, utilizaron durante la justa electoral, la que en esencia consistía en tergiversar mensajes.

Según lo reconoció aquella persona en una entrevista al Diario Económico La Republica, se contrataron estrategas de Panamá y Brasil, quienes aconsejaron no explicar los acuerdos y cambiar el mensaje educativo por uno de indignación; se buscaron emisoras que llegaran a los estratos medios altos, se habló de la elegibilidad de los guerrilleros, de relacionar la reforma tributaria con los acuerdos de paz y en general, de insistir en la impunidad, a costa de la explicación clara del contenido del acuerdo.

Ante éstas declaraciones, no se hicieron esperar las reacciones de prestantes miembros del Centro Democrático, descalificando a su socio de campaña, para ahora acusarle de mentiroso, despistado y traidor, a tal punto fue la agresión, por contar lo realmente ocurrido, que no tuvo otro camino que renunciar a su glorioso partido.

Tal vez el triunfo de Colombia sobre Paraguay y el merecido Premio Nobel al Presidente Santos aplacaron la controversia generada por semejante confesión de unos de los activistas de la campaña del NO, que se acerca peligrosamente a las letras del Código Penal.

Algunos salieron a justificar las torcidas estrategias, diciendo que en la política es normal y cotidiana la mentira, pero olvidaron que lo que en éste caso estaba en juego no era solo la política, era la PAZ; qué VERGÜENZA que para algo tan sagrado se recurra a semejantes prácticas y no pase nada.