viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-10 09:07

Que sea definitivo

El Ministerio del Interior oficializó anoche, a través de un decreto, la puesta en marcha de una “Mesa única de participación agraria”, cuyo objeto no es otro que “la concertación de los temas que exigen los campesinos del país”.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 10 de 2014

Se trata de un acuerdo que pone fin a un paro campesino que ha dejado heridos, destrozos y millonarias pérdidas económicas, sobre todo a los habitantes del sur del país (Huila, Caquetá, Putumayo) los que tradicionalmente son los que más pierden cuando se desarrollan este tipo de protestas.

Lo que se conoce es que ésta mesa tiene como principal finalidad generar un solo espacio para la concertación de los temas que exigen los campesinos y así evitar dilaciones. Ahora vendrá la definición, desde los campesinos, de quiénes serán los voceros autorizados para pactar la suerte de todos ante un Gobierno que tradicionalmente les ha incumplido.

Al cierre de esta edición se conoció la propuesta del Ejecutivo y el beneplácito de los que estaban negociando en la comodidad de los escritorios de Bogotá, pero no la voluntad de los campesinos que, por lo menos en el caso del Huila, permanecían apostados en nueve puntos de la geografía, bloqueando vías como mecanismo de presión para ser escuchados.

No se trata de ser aguafiestas, simplemente es prudente recalcar a las partes que los compromisos se deben cumplir, pues lo que está totalmente claro es que el país y en especial departamentos como el Huila, no aguantan ni un paro más de éstos y menos uno cada año.

El sur del país está en un proceso de desarrollo y crecimiento económico, labor que se está adelantando con el esfuerzo y concurso de todos, y este tipo de paros con vías de hecho, no generan sino pérdidas y atrasó.

Los acuerdos que se pacten durante el tiempo que permanezca vigente la “Mesa única de participación agraria”, deberán ser vigilados por instancias neutrales, ojalá por entes internacionales que obren como garantes.

Aplaudimos el fin de la protesta, como también la postura abierta de los campesinos y el gobierno. Ahora pedimos agilidad en la negociación y sobre todo el respeto de las partes para conjurar, ojalá para siempre, la protesta.