Que se pronuncien las Farc
Alfonso Vélez Jaramillo
Las Farc deben pronunciarse en el menor tiempo posible ratificando o desmintiendo si alguno de sus grupos tiene en su poder al Huilense Fabio Durán Borrero, secuestrado hace 10 días en Paicol, Huila.
A su vez el representante Álvaro Hernán Prada, como servidor público y como ciudadano debe aportar las pruebas correspondientes que sustentan su declaración, en la cual atribuye la autoría del secuestro de Durán Borrero a las Farc, que precisamente van rumbo a las zonas de concentración, en donde harán dejación de sus armas.
Este secuestro ha generado desconcierto y preocupación teniendo en cuenta que el legislativo estudia varios proyectos con base en el proceso de paz para la reinserción a la vida civil de ese movimiento guerrillero.
A lo largo de sus 50 años, las Farc han utilizado el secuestro extorsivo como uno de los medios para financiarse y se supone que al firmarse un acuerdo de paz dejarán de secuestrar y extorsionar y, por consiguiente este delito ya no será una amenaza contra la sociedad colombiana, al menos de su parte.
Si es verdad lo afirmado por Prada, el Presidente Juan Manuel Santos, tiene la obligación de suspender el proceso de paz porque en estas condiciones el objeto de devolverles la tranquilidad a los colombianos no estaría cumpliéndose materialmente. Si carece de veracidad lo afirmado por Prada, sería otro palo que infructuosamente le pretende colocar al proceso de paz, como parece serlo.
La gente no le cree en el Huila a Prada porque siempre repite el libreto y ha dicho cantidades de cosas incoherentes con la realidad. Por tal razón, como habla sin fundamentos ni le paran bolas, pero como se trata de un alto servidor público su pronunciamiento adquiere relevancia y como “no tiene duda alguna”, es un deber y una obligación aportar las pruebas que podrán dar luces en la investigación.
Los congresistas están cobijados por el régimen de inviolabilidad por sus opiniones en el ejercicio del cargo, solo ojo en ejercicio del cargo, sin embargo no están exentos de que puedan ser cobijados por las normas disciplinarias que establecen la Constitución y la Ley orgánica del Congreso.
En el mismo sentido, considero que las autoridades militares y de policía ya deben tener al menos indicios del origen de los autores de este secuestro, que tiene preocupados a los huilenses y a su Gobierno.
Por su parte el coronel Johani Bejarano, comandante (e) de la Policía Huila, no dio ninguna información y según fuentes del Gaula, los resultados de la investigación se mantienen en la más estricta reserva.
El secuestro del ganadero Fabio Duran Borrero, es el primero que se comete en el Huila este año, cuando se creía que esta amenaza contra la sociedad huilense había desaparecido. Por esta razón es una obligación que las Farc se pronuncien y el congresista Prada muestre las pruebas.
En mi columna anterior, sobre el secuestro de Fabio Durán Borrero, sin pretender poner en duda los acuerdos entre el Gobierno y las Farc, afirmo que si los autores de este secuestro son las Farc sería una torpeza porque estarían dando al traste con el proceso de paz que con tanto esfuerzo se construyó.
Sería un portazo a la comunidad internacional que siempre ha sido solidaria con los esfuerzos del Gobierno para conseguir el desarme de Las Farc y las demás organizaciones guerrilleras.
Sin embargo no debe descartarse que el secuestro de Fabio Duran Borrero pudiera haber sido perpetrado por delincuencia común, otra loca amenaza seria y de proporciones contra la ciudadanía productiva y generadora de riqueza de nuestro departamento.
