Que no acaben la ESAP
Desde hace unos días el contador público Jorge Eduardo Corredor Torres dejó de ser el director de la ESAP (Escuela Superior de Administración Pública), todo por orden de la Dirección Nacional de esta entidad que lo declaró insubsistente.
En su lugar ahora está el administrador público Dagoberto Segura Carvajal.
Este cambio para muchos no fue una sorpresa, pues el señor Segura Carvajal con su trabajo y buen compañerismo durante más de 14 años en esta entidad, tenía más que ganada esta dignidad. Sin embargo, todos los cambios son traumáticos y por supuesto que también hay muchos funcionarios que extrañarán la salida de Corredor.
Retos son los que tiene, dicen los amigos de Segura. Y es que no es nada fácil dirigir una entidad estatal que tiene cerca de mil estudiantes en el Huila, que se preparan para administrar lo público.
Lo que se sabe es que en los últimos meses esta entidad ha perdido estudiantes y de 1700 en la regional pasó a tener 600. Por otro lado se afirma que se acabaron algunos Centros Territoriales de Administración Pública, Cetap, en el Huila, a donde muchos estudiantes -que no se podían desplazar- acudían a estudiar. Estos centros se deben recuperar y resultan ser los principales proyectos que deberían implementarse.
Por otro lado, hay que reconocer que esta entidad de educación superior creada con la Ley 19 de 1958, que tiene como misión formar ciudadanos y ciudadanas en los conocimientos, valores y competencias del saber administrativo público para el desarrollo de la sociedad, el Estado y el fortalecimiento de la capacidad de gestión de las entidades y organizaciones prestadoras de servicio público, no debe disminuirse en el Huila, por el contrario se debe proyectar y fortalecer.
Solo esperamos que la dirección que le dé a la ESAP, Dagoberto Segura Carvajal, sea la más oportuna para la entidad, pues para nadie es un secreto que el Huila y todo el país necesita gente preparada que pueda enfrentar los retos de la administración pública.
