jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-12-27 09:00

Que el Nuevo Año sea exitoso para todos … con la firma de la paz

Por José Eliseo Baicué Peña

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 27 de 2014

Muchas naciones de Occidente en el año 1600 ya habían adoptado el Calendario Gregoriano. Este almanaque, usado hoy día, restauró el Primero de Enero como el día de Año Nuevo, y países como Gran Bretaña, por ejemplo, con sus colonias en América, lo adoptaron en 1772. En la India, se celebra el año en diferentes fechas; los musulmanes usan un calendario que tiene 554 días, por consiguiente, año tras año el Año Nuevo musulmán cae en diferentes fechas del calendario gregoriano.

Los romanos de antaño intercambiaban regalos de Año Nuevo entre sí, los cuales consistían en ramas de árboles sagrados. Años más tarde, se regalaban nueces o monedas cubiertas en oro.  Esa ha sido la tradición que se ha mantenido, es como la ocasión ideal para justificar el mejor regalo y para hacer extensivo un pletórico ¡Feliz Año! en medio del regocijo, del fulgor de los castillos y ante la decoración del tradicional muñeco de año viejo, que por su luminosidad y estruendo atrae siempre a mucho público.

Sin embargo, hay muchas personas que no podrán disfrutar un año nuevo con alegría. Pues mientras todo este jolgorio sucede, hay 850 millones de personas que la noche del 31 no tendrán qué comer, de las cuales 153 millones son menores de 5 años; 400 millones de niños no cuentan con agua potable; 500 millones no tienen instalaciones sanitarias; 270 millones no tienen servicio de salud; 640 millones no tienen una vivienda digna; y 140 millones, entre los 7 y los 8 años, no han asistido nunca a una escuela. Ojalá en el 2015 los proyectos de educación despeguen completamente y se puedan remediar las falencias que hay en este campo en el país. Pues para nadie es un secreto, por ejemplo, que la educación preescolar en Colombia la ha asumido el sector privado, “reemplazando” al Estado en esta función.  Pero por su puesto, limitando su cobertura: pues sólo pueden acceder los hijos de quienes puedan pagar esa formación. 

En la Cumbre del Milenio de la ONU que se celebró hace unos años, los dirigentes de todas las naciones se comprometieron a trabajar contra la amenaza de la pobreza extrema y el hambre; en la conservación del agua; contra la degradación del medio ambiente; y contra las enfermedades endémicas o infecciosas, los resultados a la fecha no son muy alentadores, y resulta triste saber que alcanzar estos objetivos costaría sólo una fracción de lo que en el planeta se gasta en la adquisición de armas para la guerra.  Y lo más triste, ya hay muchos países que han perdido el interés en estos propósitos.

Este panorama evidencia que hay Navidades y Años Nuevos alegres y tristes. Más de dos millones de desplazados por la violencia y 3 millones cien mil personas sin ninguna posibilidad de empleo señalan las estadísticas en Colombia. Eso sin mencionar los que aún están sufriendo el dolor de tener a uno de los suyos víctima del secuestro, o peor, los que padecen el terrible dolor de saber que sus familiares han sido asesinados o que ya tienen la certeza de que jamás los volverán a ver.

El Huila y Colombia necesitan más crecimiento económico y más desarrollo social, pues sólo de esa manera es posible mejorar las condiciones de vida y tener la esperanza de que en un mediano plazo cada vecino, amigo, compatriota pueda a viva voz decir Feliz Año Nuevo a sus congéneres.  Pues la alegría de estos días no puede ser pasajera, efímera y muchas veces falsa. Ni mucho menos confundirse con la falsa idea que impone la sociedad de consumo que pretende mostrar la navidad como la fecha en que todo el mundo tiene que comprar regalos a costa de lo que sea.  Felicidades y ojalá en el 2015 se firme la paz.