Protocolizado el acuerdo de paz
Editorial
Después de tres décadas de intentos buscar la paz con las Farc por parte de los anteriores presidentes que ha tenido la República, ayer el presidente Juan Manuel Santos Calderón y el Jefe de las Farc Rodrigo Londoño, conocido como Timoleón Jiménez (Timochenko), rubricaron con su firma, el Acuerdo de Paz definitivo para superar el último y más largo conflicto armado del hemisferio occidental. En un acto donde se reflejaba el color blanco en todo el ambiente del escenario adecuado en el Centro de Convenciones de Cartagena, para este magno evento, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, expresó a todos los asistentes que “los colombianos deben pasar la página a un futuro en paz”. Felicitó a las partes negociadoras, y advirtió los grandes retos que se deben asumir en el post acuerdo. La sorpresa la dio el Líder de este grupo insurgente, cuando manifestó una frase que impactó a todos los asistentes, “Pido perdón por todo el dolor que hemos podido causar”. Era la frase esperada durante todo el proceso que se adelantó en la Habana, que fue muy bien recibido por la comunidad internacional y por las víctimas de este conflicto.
Hay que destacar la labor que adelantaron los países garantes para que se pudiera llevar a cabo este resultado para beneficio de toda la sociedad colombiana. Cuba y Noruega, fueron los anfitriones que facilitaron con los países observadores del proceso, Chile y Venezuela, para lograr este resultado. Las familias afectadas lo esperaban con ansiedad, porque soportaron la inclemencia de la violencia durante 52 años, que hicieron metástasis negativa en su bienestar y que se han convertido en los principales eslabones y defensores para respaldar con el Sí, el plebiscito que permitirán refrendar democráticamente el próximo domingo 2 de octubre, este Acuerdo de Paz.
Después de todo este suceso que estuvo acompañado de presidentes de países, delegaciones diplomáticas y más de 2.500 invitados especiales, es indispensable que las partes asuman un compromiso para cumplir con todo los pactado. Esperamos que no se vaya a quedar solamente en los discos duros de los computadores, el contenido de lo convenido en el mismo, para evitar dificultades y contradicciones en el futuro sobre el cumplimiento de cada uno de los puntos tratados en la agenda concertada, que se adelantó con mucho esfuerzo, superando inamovibles y que lograron plasmar un nuevo derrotero para el bienestar de los colombianos. La alegría nos irradia a todos los estamentos de la sociedad colombiana que creemos, que a través del diálogo y de consensos, se pueden solucionar las diferencias interpersonales y las que se generen en cualquier ámbito de la dinámica de una sociedad donde impera las mayores inequidades sociales y económicas, como la nuestra.
