Protección para los adolescentes
Editorial
A buena hora la administración municipal presidida por Rodrigo Lara Sánchez, tuvo la iniciativa de iniciar el toque de queda para los menores de edad, que se encuentren deambulando en las calles de la ciudad, sin la compañía de sus padres o de un adulto responsable, de acuerdo a lo establecido en el Decreto 0346 del 3 de junio de 2016, por medio de la cual se establecen medidas de protección, seguridad y restablecimiento de derechos en favor de los niños, niñas y adolescentes del municipio de Neiva. Se busca restringir la circulación de estos menores de edad, en las calles o en cualquier sitio de diversión nocturna a partir de las 10 de la noche, jornada que inició el pasado viernes 15 de julio y que tendrá una vigencia de seis meses.
Es muy preocupante lo que está sucediendo con la juventud hoy en día. La prostitución infantil, consumo de drogas, delincuencia juvenil, mendicidad, explotación laboral, son entre otros, los peligros a que están expuestos los jóvenes por estar deambulando por las vías sin que existan controles de sus padres de familia o de un familiar adulto. En muchas ocasiones, éstos se vuelven cómplices de las actuaciones de sus hijos y permiten sin justificación alguna, que salgan de sus hogares libremente. Es muy triste encontrarlos en sitios de diversión consumiendo licores, fumando, protagonizando riñas callejeras y a veces consumiendo sustancias psicoactivas. Es un fenómeno social que cada vez se acrecienta más en la ciudad, lo cual está demostrando la crisis de valores que se está presentando en algunas familias que dejan al libre albedrío de la calle, la formación de las nuevas generaciones de este país.
Con beneplácito la comunidad neivana, ve con buenos augurios el inicio de este programa liderado por el Secretario de Gobierno y Convivencia Ciudadana, Alfredo Vargas Ortiz, que, junto con la Policía Nacional, el ICBF y La Secretaria de la Mujer, Infancia y Familia, buscan contribuir a frenar el frenesí desbordado que se está presentando en la juventud, que empiezan a tomar una serie de actitudes que se manifiestan en sus comportamientos irracionales e irrespeto con sus primogenitores y con la sociedad en general. Aunque la medida es transitoria, se debe buscar que tenga una vigencia permanente, para lo cual no se debe bajar la guardia. Igualmente se deben aprovechar los espacios de tiempo libre que tienen los menores para que sean utilizados en actividades recreativas, culturales y de extensión social. Todos sabemos el potencial humano que tienen nuestros hijos, para lo cual debemos encauzar esas energías hacia prácticas de estilos saludables y benéficos para una sociedad que lo necesita con urgencia.
