Pronósticos del profesor Cosiánfiro
Édgar Artunduaga
Es posible que mucha gente se deje engañar del profesor Léster, el brujo venido a más, dueño de una emisora kaká.
Yo en cambio doy fe de los aciertos repetidos, año tras año, del profesor Cosiánfiro, a quien por una vieja amistad le digo Cosiato, a secas. Astrólogo estudioso, no brujo. Sin menjurjes, pociones o maleficios. Enemigo del satanismo.
Mi amigo Cosiato, en sesión seria pero aromatizada con un par de vinos y frente a su bola de cristal (sólo una) predice que otros directivos de Comfamiliar irán a la cárcel y no de visita. Menciona a un tal Salamanca (él no conoce la región) y lo pinta alto, medio canoso y ojiclaro. Este señor –asegura- sale de pelea con un antiguo amigo, Angulo, Areiza o ¡Ariza!, exclama después de sacar pañuelo y limpiar la bola.
Aparecen, entonces, nítidos, un centenar de hombres y mujeres, como haciendo cola para entrar a cine, pero frente a una cárcel. Es una multitud. Le pido a Cosiato ampliar la imagen y con un cuchuflí a manera de lupa veo otros apellidos: Navarro, Osorio, Novoa, Perdomo, Ibarra, Silva, Trujillo, Lozano, García.
¡Quíteme esa película¡ le pido conmovido por tantas caras largas (algunas conocidas) y el batallón de gente llorando. Confieso que esa imagen dolorosa no me ha dejado dormir tranquilo.
Cambia de bola y aparece una joven desfilando, saltando, cantando, haciendo muecas, muy provocadora, exultante con una banda que dice “reina de la Ganadería”. A su lado y solitaria una señora de edad que aplaude.
Eso de la astrología es una nota, se puede cambiar de canal. Ahora estoy frente a un hombre afligido, con las manos atrás, pienso que esposado.
–No señor, me explica Cosiato. ¡Desposado!, que es cosa distinta. Lo dejó la mujer y se le fue con unas cajas fuertes, el dinero de unos políticos y otros papeles.
-No me diga que le pasó lo mismo que a cierto pajarito de la política huilense.
-Ese también está apesadumbrado, pero no tan pobre como dice. Lo que sí veo es a una mujer que se burla a la distancia. Su rostro se me parece a una ex primera dama.
Ansioso por conocerlo todo, le pregunto por muchas personas y su futuro:
-Rocío Luna: quiere ser nuevamente directora de fiestas.
-Hugo Tovar: se encuentra con Ernesto Macías y le da en la jeta.
-Ana María Rincón: engorda y se lanza a la gobernación, en otro aniversario de la muerte de su hijo.
-Carlos Mauricio Iriarte: es consagrado obispo.
-Hernán Andrade: se arrepiente de postular a su hermana y la deja sin ninguna esperanza.
-Julio Enrique Ortíz es elegido presidente de las juventudes liberales.
-A Flora Perdomo le descubren y retiran un pólipo que le permite volver a hablar. Se engarza a lengua con Rey Ariel Borbón.
