Proceso de paz con el ELN
Ana María Rincón Herrera
Hasta que no se encuentre libre, sano y salvo Odín Sánchez, no se iniciará la negociación con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, ELN. Así lo confirmó el Presidente Santos en las últimas horas, pero ¿qué significa para el país iniciar este proceso de paz?
La guerrilla del ELN, nació en la década de los 60, en el año 64, en zona rural de San Vicente de Chucuri, Santander. Su principio está enmarcado en influencia religiosa y de la revolución cubana. Sus fundadores son Fabio Vásquez Castaño, entrenado en Cuba, y como figuras emblemáticas están los sacerdotes Camilo Torres (1929-1966) y Manuel Pérez (1943-1998), exponentes de la Teología de la Liberación.
Para el periódico El País, hoy en día el ELN es la segunda guerrilla del país, después de las Farc. Su comandante, Nicolás Rodríguez Bautista, más conocido como ‘Gabino’, pertenece al grupo desde que era un niño de 12 o 13 años, y ha promovido bajo su liderazgo una agenda nacionalista y centrada en el control de los recursos naturales. La base del grupo está en los sectores universitarios y miembros radicales del Partido Liberal y seguidores de Ernesto ‘Che’ Guevara.
Es más que claro que esta guerrilla inicio las conversaciones para un posible proceso de paz con el Gobierno, como estrategia de hacerse sentir y demostrarse tan importante como son las Farc. El ELN según cifras de la Fuerza Pública cuenta con 1.556 hombres en sus filas y están propagados en cinco grandes frentes de guerra: Norte, Nororiental, Oriental, Occidental y Suroccidental.
Los ‘Elenos’ como se hacen llamar han marcado su forma proceder y, fácilmente, logran desestabilizar a las regiones donde operan con sus formas de financiación, como el narcotráfico, la extorsión y el secuestro. Es importante y urgente sentarse a negociar con esta guerrilla que ha dejado también tanto dolor y muerte a su paso.
El último ataque fue la incineración de dos camiones y el asesinato de sus conductores, en la vía que une las poblaciones de Fortul y Tame, en Arauca.
Ahora, el primer punto que se deberá discutir en la mesa de negociación entre el Gobierno y el ELN, es el de la participación de la sociedad en la construcción de paz. Este punto es el que más dificultad puede causar en la negociación, dado que la guerrilla aún no ha explicado cuál será el papel que tendrán estas personas en la negociación.
Dicen que se hace como parte de un ejercicio dinámico y activo, incluyente y pluralista, que permite construir una visión común de paz que propicie las transformaciones para la nación y las regiones. El tema ambiental también estará en la agenda. Los colombianos vemos con buenos ojos estas negociaciones que viene adelantando el Gobierno en busca de una paz estable y duradera.
