Prevenciones de la Habana. Parte 1.
Manuel Antonio Macías Arango
Todos los Colombianos anhelamos y deseamos La Paz para el país, y para lograrla tenemos que hacer un sacrificio y poner un granito de arena para alcanzarla, desde el sitio o la situación en la cual nos desempeñemos y sería absurdo pensar lo contrario.
Algunos sectores de opinión y políticos del país han venido advirtiendo sobre la necesidad de negociar una paz sin impunidad, porque de lo contrario sería un gran riesgo para la misma democracia y el propio establecimiento de operación del estado.
Con el anuncio de la semana pasada del acuerdo suscrito entre las farc y Santos, es muy importante tener y hacer unas consideraciones que pondrían en peligro el proceso y seguramente obtendríamos una paz con total impunidad, y un País en desacuerdo, poniendo en riesgo la democracia.
- La conexidad de delito político al narcotráfico, no mencionaron nada, lo cual supone de manera clara por declaraciones repetitivas del fiscal, del gobierno y de las propias FARC, que así será. Lo cual, ubicándonos en el actual contexto significa que Pablo Escobar no debió ser tratado como el delincuente que fue y no debería ir a la cárcel, o el señor Otoniel (líder de los urabeños o megateo líder de otra bacrim). Eso es inaceptable, el mensaje a los colombianos sería el peor, el crimen paga, no tratemos ser una sociedad de bien que crezca económica, social, culturalmente si no convirtámonos en unos parias internacionales y tratemos que nuestros jóvenes sean unos grandes delincuentes y entre más importantes mejor para tener esa conexidad de delito político. Hay que hacer dinero rápido sin importar que tenga que hacer para eso.
- Sanciones para otros delitos. Que quiere decir sanción, es cárcel, privación de la libertad y la movilidad. O sanción simplemente es que se circunscriban a una zona y desde allí puedan moverse, hablar por teléfono, manejar y administrar sus negocios legales (que han sido adquiridos con dinero untado de sangre de los colombianos). Porque si sanción significa lo anteriormente mencionado, ubiquen centros o municipios a lo largo y ancho del país para que allí paguen su sanción y llámenlos igual a la estructura de frentes y columnas guerrilleras que tienen actualmente.
