Pretelt, Plazas y vallenatos
Jaime Horta Díaz
Lo de Pretelt raya en el cinismo (me niego a reconocerle el título de magistrado) porque es un hecho notorio que intrigó descaradamente para la selección de una acción de tutela pero no por el derecho vulnerado, ni la importancia de la jurisprudencia sino por plata.
Otro caso de un delito que exige doble sujeto activo pero solo le aplican la ley al bobo. Es evidente el poder al abogado Escobar, "ex" de la cuerda de Pretelt, para que "acompañara" la gestión… o sea, el delito, porque en la tutela no había nada más qué hacer.
Mientras tanto, el apoderado que accedió a entregar está preso, tiene un acuerdo con la Fiscalía para rebaja de pena y pronto saldrá libre, en una reedición de la funesta “yidispolítica”, eufemismo para la corrupción y la denegación de justicia.
Me gustaría saber qué pasó con esos honorarios, a qué cuenta ingresaron y si aparecen en alguna declaración de renta.
PLAZAS: el coronel Plazas, absuelto por la Corte Suprema, tiene el valor de reconocer que hubo desaparecidos en el asalto al Palacio de Justicia y señala el centro de imputación dentro de los militares. No porque haya que admitirlo (está requete probado por el Tribunal Especial y la Comisión de la verdad). Pero dice mucho de su personalidad. Los excesos y muertes injustas han generado muchas condenas contra la Nación. El suscrito escribidor fue el primero en publicar la otra frase de Plazas, desafortunada y terrible: "que les hagan estatuas".
VALLENATOS: la declaración de la Unesco es una cachetada para despertar de la abulia y reivindicar nuestros cantos tradicionales: vallenatos, cumbias, porros, bambucos, rajaleñas.
