viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-21 10:31

Preocupa la seguridad

La Policía Metropolitana que es muy diligente ofreciendo resultados acerca de las capturas y demás positivos que afortunadamente se dan contra la delincuencia en Neiva, no se ha pronunciado en torno a la seguridad de los concejales de esta ciudad.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 21 de 2014

Es lamentable, pero tal y como está el panorama, la próxima campaña política para el Concejo y Alcaldía de la capital no se podría hacer, pues si le ocurre a los candidatos lo mismo que le pasó al cabildante Carlos Posada, que lo atracaron (es la sexta vez) estando en ejercicio de su curul, qué se podrá esperar de los que aún no tienen poder, sino que apenas lo están buscando. ¿Quién les pondrá cuidado?

La preocupación es mayúscula, así muchas autoridades lo ignoren. Es más que evidente que en Neiva la situación de seguridad es francamente horripilante. La seguridad no se puede atenuar poniendo uniformados en cada establecimiento que sea víctima de atentados, pasa el tiempo, la seguridad se descontrola y vuelven y atentan.

Claro, no hay que desconocer el trabajo que está realizando la Policía Metropolitana, pero el tema toma más fuerza cuando atenta contra la integridad de servidores públicos que hacen control político.

Si esto ocurre con ciudadanos que ocupan ciertos cargos que representan una especial dignidad en la ciudad, qué se puede pensar de aquellos ciudadanos que preparan almuerzos de cinco mil pesos para toda la familia. Esa es la otra Neiva, la de la periferia, la que brega diariamente no solo para conseguir el pan de cada día sino que lucha para sostenerse con vida debido a la inseguridad.

Haciendo la introspección, cada persona debería preguntarse si es posible, por ejemplo, caminar a las 11 de la noche tranquilamente por los barrios surorientales de la ciudad. Los que conocen esta ciudad ya saben la respuesta.

La estrategia de seguridad debe replantearse y evitar que ocurran los atentados y las conductas criminales de la delincuencia. El caso del concejal Posada debe examinarse con cuidado, sería lamentable que los atracos pasaran a mayores.