Potencia cafetera
Editorial
En el informe de gestión presentado por el director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros del Huila, Jorge Enrique Montenegro, el martes anterior en esta ciudad, se destaca que, el año anterior, arrojaron cifras contundentes e históricas en la caficultura huilense. Se registró un aumento de 5,32% en la producción cafetera regional, las exportaciones crecieron 1,18% con un aporte de $1,36 billones. El histórico indicador de productividad creció 21,60% y en cuanto a la productividad de sacos por hectárea, aumentó 20%. En cuanto a la productividad de sacos por hectárea, se pasó de 14 a 17 y hasta 20 sacos por hectárea en los años 2014-2105 y 2016; es decir, un aumento en la productividad del 20 por ciento. El Huila se ha consolidado como el más importante referente a nivel nacional e internacional por su producción y calidad del grano más preciado por los colombianos: Este es un reconocimiento a toda una región, que, bajo el esquema de trabajo de desarrollo regional de la asociatividad del Huila en unidad, han convertido al departamento y su actividad cafetera en la mayor generadora de divisas y empleo que irradian directamente la economía local, al tejido social, conduciendo a generar bienestar en las familias.
Pero los anteriores indicadores, contrastan con la situación económica y social que están viviendo las 87 mil familias huilenses productoras de este grano, en un departamento donde se presentan las mayores inequidades en la distribución del ingreso del país, especialmente en las zonas rurales. La mayor problemática que presentan los mismos, está en la estructura de costos de producción que se han incrementado y que han generado una disminución de las tasas de ganancia a los productores. Los altos costos de los fertilizantes, matamalezas, y demás insumos agroquímicos, que, junto con la aplicación de las políticas macroeconómicas incoherentes por parte del gobierno nacional, están creando un panorama desalentador al interior de los mismos. Igualmente, se está presentando una escasez de trabajadores recolectores de este grano, que está colocando a los productores en serios problemas para buscar la mano de obra disponible para tal actividad. Existen diversos factores que distorsionan la demanda laboral para este sector, porque las nuevas tendencias del mercado de empleo, lo desplazan hacia el desarrollo de otras, que son más rentables y que le garantizan mayores ingresos, que los obtenidos en la caficultura (cultivos ilícitos y minería ilegal). Adicionalmente el alza mensual y sucesiva de los precios de los combustibles, que junto con el nuevo impuesto al precio de la gasolina producto de la reforma tributaria, se convierte en el 17° nuevo gravamen del mismo que se les cobra a todos los colombianos. Además, las vías terciarias se encuentran totalmente destruidas por el accionar de la ola invernal, que se ha venido presentando durante los últimas semanas, está contribuyendo a la tragedia económica que están padeciendo los productores del café en esta región.
