lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-01-17 09:39

Posesiones y egos

Aníbal Charry González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 17 de 2016

En esta época de posesiones, más  de mediocridades y egos inflados, como dijera el poeta brasileño Mario Andrade,  que de humildad y sabiduría producto de nuestra idiosincrasia en el ejercicio del poder, bueno resulta recordar los retos que tienen los nuevos gobernantes en esta convulsionada pero paradójica y feliz Colombia, resumidos  en un artículo de la exministra Cecilia López en el periódico Portafolio, no obstante que para desgracia nacional muy pocos cumplirán con esta receta de buen gobierno por la vileza de un sistema político electoral que lo impide, hecho a la medida de malos gobernantes y  el saqueo de los recursos públicos.

El primero de ellos se encuentra en la credibilidad tan cuestionada de mandatarios elegidos con la sombra de la duda y la corrupción estimulada por los mismos partidos políticos que expidieron avales con la nariz tapada con tal de que tuvieran clientelas contaminadas que aseguraran su elección, cuando no a auténticos bandidos confesos como “John Calzones”, que no obstante estar encarcelado hoy se encuentra posesionado y gobernando como corolario de nuestro  deslegitimado sistema electoral. El segundo el de la transparencia convertida en una quimera en este país de gobernantes cuatreros que son unas ovejas en campaña para engatusar a la gente y una vez en el poder se convierten en lobos depredadores que se ponen al servicio de las lealtades de siempre de la politiquería con cargo al tesoro público.

La eficiencia es otro de los desafíos que muy pocos gobernantes alcanzarán, pues la consigna es burocratizar más la administración pública para llenarla de incompetentes y politiqueros retribuyendo favores electoreros y deudas de campaña, que son las cuentas  de cobro que siempre pagan los gobernantes que aspiran a seguir escalando en la actividad política con base en esas lealtades clientelistas que son las que aseguran en nuestro medio el ejercicio espurio de los cargos públicos. La responsabilidad social que deben tener los gobernantes en la conciencia de que son servidores públicos, es otro reto que por la contaminación de nuestro sistema político electoral poco se cumplirá, en tanto las más de las veces no se ponen al servicio de los desposeídos y los marginados, sino de sus financiadores y las oligarquías de siempre.

Y por último la dedicación al cargo, entendida como una gran responsabilidad al servicio de la comunidad, y no como la oportunidad de disfrutar de los gajes que da el poder político, priorizando lo que tienen que hacer para cumplir el desarrollo sostenible en los municipios, que debe comenzar imperativamente como en el caso de la caótica Neiva, con la revisión y adopción urgente de un POT serio y bien planificado para  mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos, sin el cual por más buenas intenciones que tenga un alcalde, no podrá realizar nada de lo prometido en su programa de gobierno, en una ciudad donde los mandatarios han sido unos eunucos y encogidos para su ordenamiento, inconscientes de que se trata de la brújula del desarrollo de un municipio que debe trascender más allá de un periodo de gobierno.