viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-17 09:42

Porque Fracasan las Naciones y las Elecciones Presidenciales

Hace unos meses me leí “Porque Fracasan las Naciones” de D. Acemoglu y J. A. Robinson.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 17 de 2014

La tesis positiva del libro es que las naciones prosperan si cuentan con instituciones políticas inclusivas que generen instituciones económicas inclusivas, las cuales mediante su interacción, en un círculo virtuoso, producen prosperidad para toda la población.  Argumentan que debe ocurrir una “destrucción creativa” que es la profundización de las instituciones inclusivas mediante cambios institucionales continuos y no abruptos generando ganadores y perdedores, pero al final siempre se gana más de lo que se pierde. Así, si el poder está en manos de muchos, los medios de producción funcionarán en beneficio de muchos, repartiendo la riqueza a toda la población. La antítesis negativa es que las instituciones políticas no inclusivas generan instituciones económicas extractivas, donde pocos se benefician, retrasando la prosperidad y el desarrollo.  Y este “reparto” que generan las instituciones inclusivas es la posibilidad de creación de riqueza por y para todos (no quitarle a unos para darle a otros) para lo cual se debe contar con estabilidad política y económica y la creación de incentivos que procuren que haya mayor inversión, ingreso y trabajo. Estos incentivos implican el respeto a la propiedad privada y los derechos adquiridos, el fomento a la innovación, la educación, la eliminación de los monopolios e impuestos arbitrarios y la protección de la ley y el orden. Para ponerlo en términos sencillos, si un ciudadano sabe que se le respetará su propiedad privada y derechos adquiridos, que podrá competir en un mercado, que contará con un empleo y no le impondrán impuestos arbitrarios, sin duda alguna invertirá e innovará y ello generará mayor riqueza, empleo y prosperidad. El desarrollo pleno de esta tesis positiva es sin duda lo que le deseo a Colombia en el segundo tiempo de Santos. No obstante y conforme se desarrollo el debate electoral, no veo que nuestras instituciones políticas sean realmente inclusivas y que fomenten instituciones económicas inclusivas. El porqué ganó Santos no está en la efectividad de los comerciales, el mensaje de paz o guerra o el desarrollo de los debates, como lo ponen muchos analistas, si no en la acción eficaz de la maquinaria de clientela, en especial de la Costa Atlántica y del Valle del Cauca, una clientela política y económica extractiva que le interesa conservar sus privilegios, y la acción de buena fe de la izquierda democrática (Clara López y algunos del Polo) y oportunista de la izquierda anarquista (Petristas, UP, Marcha Patriótica y algunos del Polo) en pro de la lejana y manipulada opción de  paz, en especial en Bogotá, que no se dieron cuenta de que con su voto ayudaron a apuntalar la clientela (los primeros) o que si se dieron cuenta pero que lo hicieron apropósito y a sabiendas (los segundos) porque con ello podrá llegar un fracaso institucional que facilitará su asenso al poder. Así, el gobierno estará en los próximos cuatro años entre las demandas contradictorias de la clientela y la izquierda democrática, con grandes paros y protestas sociales, con la izquierda anarquista al asecho, y sin la fortaleza institucional para hacer las reformas que hagan de Colombia un país con verdaderas instituciones políticas y económicas inclusivas. Simplemente, como ya lo ha hecho,  Santos le tratará de dar gusto a todos repartiendo subsidios y regalos y no realizará las verdaderas reformas e inversiones que solucionen los problemas estructurales del País para la prosperidad de todos. Ojalá me equivoque. Lo veremos en cuatro años.