Por qué participar en el Paro Nacional el 17 de marzo
Israel Silva Guarnizo
Huila: Territorio Solidario
El Paro Nacional convocado por todas las centrales obreras, los transportadores, campesinos y otras organizaciones sociales ha dejado al descubierto la difícil situación que atraviesa el país, en contraste con los planteamientos del Gobierno Nacional cuando afirma que todo está bien. Hago esta aseveración porque muchos saldrán a decir que el esfuerzo realizado por el Ejecutivo no justifica ninguna acción que le dé la razón a los grupos que se están oponiendo al Gobierno y ponerles en bandeja de plata para que se profundice el desgaste al ente gubernamental. Otros dirán que son los grupos de izquierda los que impulsan estas acciones para tratar de imponer sus propuestas. Más allá de las interpretaciones que surjan, el país viene padeciendo el síndrome del inmovilismo y la pasividad ante la gravedad de los hechos. La movilización como la expresión consciente de los individuos es una manifestación de su descontento y rechazo a las políticas que se consideran lesivas para una sociedad, cualquiera sea su modelo de gobierno.
Empecemos por enumerar algunas situaciones o circunstancias que obligan a los ciudadanos independientemente de su condición social a salir a las calles a protestar para evitar más empobrecimiento de la población:
Si el Gobierno Nacional acepta la recomendación de la Comisión de Expertos sobre el futuro proyecto de reforma tributaria se incluiría el aumento del IVA del 16% al 19%, impuesto que afecta a todos por igual, desconociendo la equidad que debe existir por las diferencias salariales. Recordemos que el gravamen del 4 por mil fue temporal y se dejó permanente afectando de manera generalizada a toda la población.
La Comisión de Expertos también ha recomendado la eliminación del Régimen Tributario Especial, desconociendo la naturaleza y el impacto que cumplen las organizaciones de economía solidaria sin ánimo de lucro en el contexto nacional. La medida castigaría a las empresas cooperativas, fondos de empleados, asociaciones mutuales y demás entidades sin ánimo de lucro que en virtud de la norma, aplican sus excedentes en fondos, reservas patrimoniales y programas sociales cumpliendo así la filosofía y doctrina solidaria de ser empresas que no generan valor sobre la renta del capital como si lo destinan las empresas comerciales. El objeto de las organizaciones solidarias no es producir valor sobre la acumulación o sobre la inversión del capital, este se utiliza como el medio o el instrumento para mejorar la calidad de vida de sus asociados. Eliminar este Régimen Especial es colocar a estas empresas a un mismo nivel que las de capital; es poner en igualdad de condiciones a quienes no lo son. Por lo demás, las entidades solidarias cumplen con todas las obligaciones tributarias de cualquier empresa colombiana como el pago de retención en la fuente, IVA, industria y comercio, avisos y tableros, reteica, predial, entre otros. El cuento de que las entidades sin ánimo de lucro no pagan impuestos son falacias para terminar beneficiando a los bancos y a los grandes grupos financieros quienes se lucran con los servicios de la “bancarización” que tanto pregona el Gobierno Nacional.
La defensa del territorio y el medio ambiente son también otras de las razones para apoyar el Paro Nacional del 17 de marzo. Invitamos a todos a participar de esta jornada de protesta.
