viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-10-06 08:37

Por los recursos naturales

La marcha que protagonizaron recientemente miles de habitantes del centro del Huila, en contra de la posible exploración y explotación de hidrocarburos en el Cerro Páramo de Miraflores,

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 06 de 2014

es una muestra de cómo los pobladores del departamento están tomando conciencia de la importancia de los recursos naturales de la región.

Este departamento tiene una riqueza particular: su naturaleza. Es abundante en agua, en diversidad animal, en pisos térmicos y en flora. Todos estos elementos son esenciales para la preservación de los seres vivos no solo en la actualidad, sino en el futuro.

En otras palabras es la herencia que les dejaremos a nuestros hijos, nietos y al resto de nuestra descendencia. Hace algunos meses los habitantes de Neiva marcharon para protestar por una licencia que le permitía a una empresa petrolera hacer exploración de hidrocarburos en una zona que es vital para la supervivencia de la ciudad, la cuenca del río Las Ceibas.

Fue tal el rechazo que todos los sectores de la sociedad salieron a las calles a protestar. Estudiantes, profesores, gremios, empresarios, el gobierno en sus distintas instancias y miles de neivanos gritaron durante horas que Las Ceibas no debían ser utilizadas para este tipo de ensayos.

Esto generó una reacción en el Gobierno Nacional. El propio presidente Santos afirmó en Neiva que eso no se iba a dar y prometió que la exploración en la cuenca del río que surte de agua el acueducto de la ciudad estaba descartada.

Esperamos que el clamor de los huilenses del centro del departamento también sea escuchado por el presidente de la República. La situación es más grave. El Páramo de Miraflores es una “fábrica” de agua, de biodiversidad, de bienestar tanto para quienes habitan esta región como para algunos pobladores de Caquetá.

Pero la resistencia no debe ser solo hacia el sector de los hidrocarburos, sino hacia todos los renglones de la economía que atacan de manera de manera sistemática los recursos naturales y a los gobiernos que lo permiten.

La lucha de los ambientalistas por la supervivencia de la laguna El curíbano y de otros nacederos de agua en el oriente de la ciudad no puede quedar en simples denuncias que nunca prosperan y si prosperan jamás se cumplen.

La conciencia ambiental no es solo una moda, un vídeo, una cartilla o unos avisos que invitan a preservar los recursos naturales. Es un estilo de vida. Comprende actos tan sencillos como no botar basura a la calle, no desperdiciar el agua potable o aprender a reciclar, que se aprenden en la casa o en el colegio, pero también el compromiso de toda la sociedad, de los gremios, de los sectores económicos y de los gobiernos de actuar de manera diligente por magnificar la naturaleza ya que es el patrimonio más importante que dejaremos a las generaciones por venir.