Por Colombia y por la humanidad (II)
Continuando nuestra reflexión sobre el gran servicio, noble y desinteresado, de la Conferencia Episcopal de Colombia en pro de nuestra Nación, al estilo de lo realizado por tantos Episcopados a favor de sus comunidades y de la humanidad, es de agregar que son, al menos, quince (15) los frentes de acción positiva, animados, en forma conjunta por la Conferencia.
Entre esos frentes de acción está el de la defensa de la vida, a partir de principios naturales y de fe, desde la concepción hasta la muerte natural.
Es que seguimos percibiendo preocupante obsesión en los esfuerzos de ciertos parlamentarios y organizaciones con decididas acciones para lograr autorizar toda clase crímenes, en especial hacia niños por nacer y hacia enfermos y ancianos, con una dolorosa pasividad ante esas nocivas iniciativas y poco apoyo a las campañas que por fe e instinto de conservación se lanzan por valerosos defensores de la vida.
Asunto de primera importancia que quiere atender el Episcopado católico en Colombia es de la paz, como parte del clamor cristiano, pregonado por Cristo desde su nacimiento hasta su saludo una vez resucitado. Seguimos con particular preocupación por el tema de la paz, todos los Obispos, por el cual hemos de trabajar todos en Colombia, pero por “una paz con los ojos abiertos”, como dijera, en un momento, García Márquez. Una paz que exija arrepentimiento de un pasado de crímenes, castigo por crímenes atroces y nada de ventajas o privilegios para los delincuentes de ayer.
Este tan vital tema de la paz fue tocado por los Obispos en todo un día de reflexión, sobre los cuidadosos pasos para llegar a resultados realmente benéficos para el País y no despeñaderos a peores días para Colombia. Nuevos días de reflexión, ante Dios y ante la Patria, tendrá el Episcopado, en agosto, libres de banderías o encaprichadas líneas, sin descalificaciones para quienes discrepen de determinados procesos, y solo teniendo ideas sanas, conductoras, y con miras al verdadero bien común.
En ese ambiente, con la mayor altura de miras, en cordiales relaciones, está un Episcopado generoso y entusiasta en sus labores de trabajo asiduo por Colombia y por la humanidad.
*Presidente del Tribunal Ecco Nal.
Email: monlibardoramirez@hotmail.com
