viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-30 08:08

Por atracción, no por proselitismo

Jesús es nuestro único paradigma de vida.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 30 de 2014

Él anunció su mensaje sin ninguna imposición. Él propuso un camino de vida, presentándose Él como “Camino, Verdad y Vida”. Los métodos violentos están lejos de su mensaje. No vino a proclamar una “guerra santa” contra aquellos que no aceptasen su doctrina. Él, como sus seguidores, fueron objeto de la más inhumana persecución. Nunca, a la luz de Su Palabra, se ha pretendido imponer el Evangelio. Si en la historia han ocurrido hechos aberrantes y vergonzantes, ha sido por la soberbia y capricho de los hombres, no por la voluntad del Señor Jesús. Es lamentable, que algunas veces, se ha empleado el nombre de Dios para matar a los adversarios. Los primeros cristianos sufrieron la persecución y jamás respondieron con violencia; ellos la padecieron, pero no la utilizaron. El mensaje de Jesús se fue difundiendo en todo el Imperio por la fuerza del amor, no por la fuerza de las armas. “Ved cómo se aman”, era la nota de presentación de los cristianos. Así lo había establecido su Maestro.

No se entiende hoy, cómo algunos llamándose cristianos persiguen a otros cristianos, porque no creen como ellos. Como si Cristo estuviese dividido. Las divisiones las hacen los hombres, no Dios. Las divisiones son producto de la soberbia humana. Hay que anunciar a Jesús por la fascinación que causa el seguirle, de tal manera que aquellos que no son cristianos, queden atraídos por  la calidad de los cristianos, de tal manera que sientan también el deseo de ser seguidores de Jesucristo. Ese proselitismo que emplean algunas confesiones autodenominadas cristianas, resulta agresivo. Irrespetan  a aquellos que no creen como ellos. Hacen preguntas hirientes: ¿Ustedes por qué adoran imágenes? -“Si la Biblia dice que no se deben adorar imágenes”-. Qué tal decirles a los musulmanes, ustedes porqué le dan culto al Corán y construyen mezquitas, si la Biblia dice tal cosa. Qué falta de respeto con los musulmanes. Hay preguntas que ya son ofensivas. Qué molesto que uno esté en casa y escuche un timbre intenso de alguien que, especialmente los sábados, llega a mercadear con revistas y mensajes en nombre de Jesucristo. Respete mi fe, déjeme creer como yo creo, con tal de no hacerle mal a usted. No irrespete mis creencias. ¿Por qué no se va a la China o la India, donde hay más de dos mil millones de habitantes que no creen en Cristo y lo anuncian, para convertirlos al Evangelio? ¡Ah! Es más fácil pescar en acuario que en mar abierto. ¿Por qué se tiene que hablar mal de los ministros de la Iglesia Católica para “envenenar” a los cristianos católicos un tanto ignorantes en la Palabra de Dios? Qué hermoso anunciar a Jesucristo, sin hablar mal del otro. Los pastores debemos tener mucho cuidado para evitar que los “afiliados” a una confesión religiosa, se llenen de odio contra aquellos que no creen como ellos. Todo fanatismo es nefasto, pero más aún, el fanatismo religioso. Yo como pastor de la Iglesia Católica he sido víctima de agresividad verbal de aquellos que no creen como nosotros. En algunos se ha ido fomentando un odio que ya roza con el ataque físico. Si hoy siendo minoría son así de agresivos, ¿qué tal si fueran mayoría? Hay que decir también,  hay muchos cristianos de otras confesiones que son muy amables y acogedores. Con ellos se puede compartir y disfrutar de esta hermosa patria que Dios nos ha regalado.