Políticos equivocados
Álvaro Hernando Cardona González
Hoy tenemos ofertas de candidatos que centran sus discursos en la construcción de vivienda popular, en la seguridad y en la reducción de la pobreza. No escucha uno serios y sinceros compromisos por el desarrollo integral de nuestro municipio. Empecemos por allí, fijémonos que existe una gran diferencia en “trabajar por la ciudad” y “trabajar por el municipio”. El desarrollo integral supone ser alcalde de Neiva, y no alcalde de la ciudad; es decir del municipio con áreas urbanas y rurales que deben articularse.
Por eso es que salvo decir que trabajar con énfasis en la seguridad, se están planteando posiciones discriminatorias que sólo son indicios del desconocimiento de Neiva por quienes nos ofrecen trabajar por el ente territorial. Por ejemplo, trabajar por los pobres es discriminatorio porque se desconoce que la mayoría de la población neivana es de clase media y más aún cuando no se planea trabajar por lo que nos hace iguales y genera inclusión (que no sobra decirlo, no discrimina a nadie en absoluto). ¿Proponen los candidatos trabajar por espacio público? ¿Proponen trabajar por el transporte y la movilidad públicos? ¿Proponen hacerlo por la seguridad pública? ¿O lo hacen por la cobertura universal de los servicios públicos? Pongamos atención, trabajar por lo público significa trabajar por todos y no por un segmento de la población: por los transeúntes, por los discapacitados, por los menos favorecidos, porque ningún niño trabaje y mejor estudie, porque nadie esté privado de salud, tampoco porque nadie esté privado de transporte seguro y de calidad, o que a nadie se le impida disfrutar de un parque o un andén.
Colombia es un país con mucha discriminación y segregación, pero parte de los entes distritales y municipales. Premiar a una pareja que tienen bastantes hijos pero decidieron concebirlos sin considerar que no tenían con qué educarlos o sostenerlos, empuja mayores diferencias. También lo es que las clases económicas medias y altas circulen en automóviles y las otras en colectivos ineficientes, o peor, en motos. Que unos barrios de la ciudad cuenten con alcantarillado y otros no, discrimina como que unos pocos puedan usar los andenes y otros no.
Por eso los alcaldes deben comprometerse en trabajar por la ciudadanía, no por clases o sectores. Y hacerlo integralmente articulando todo lo que afecta la sociedad en las áreas rurales o urbanas, en cada una de las diez comunas, y sin distingos de programas. No nos hablen de resolver los problemas sino de cómo hacerlo y mostrar los indicadores que les permiten priorizar lo que harán para demostrar seriedad y responsabilidad. ¿Quién lo hace?
