Pobres resultados en la educación pública
Siempre que salen resultados evaluando alguna actividad social, se auscultan las causas por las cuales hemos obtenido las pobres calificaciones. Esto provoca discusiones entre los actores.
En las pruebas Pisa la justificación era que nos habíamos comparado con los más desarrollados y ahí estaba la razón. Como dice el adagio popular: mal de muchos, consuelo de tontos, porque si nos comparamos con países con el mismo nivel tampoco salimos bien librados.
Ahora que se divulgan los resultados de la pruebas Saber 11 2014 donde se mide el nivel de conocimiento y competencias de los estudiantes del grado once, las cifras muestran cada vez que la brecha entre los público y privado es alta. El argumento ahora dirán algunos es que esa tendencia no es nueva y que seguirá en adelante porque las causas estructurales se mantienen. Lo grave del asunto es que en materia social no parece haber una salida a corto plazo para la educación pública porque la privada se nutre de la clase media que no encuentra otra opción en donde poner a sus hijos que le garanticen mínimamente una buena “calidad” entendida en el más amplio sentido de la palabra. No nos digamos mentiras la mayoría de los estratos 3,4, 5 y 6 van a la privada. Los gobernantes tienen sus hijos(as) en las mejores instituciones privadas desde el preescolar hasta la postgraduada. No se salvan ni los líderes sindicales que son los defensores ultranza de la educación pública. Se podría hacer la encuesta para constatar esa dura realidad.
Por estos días se difundió la noticia que el Huila perdió puestos a nivel de la competitividad y uno de ellos tiene que ver con la educación superior donde estamos bajando a pesar de gran número de universidades en el departamento. En esto reconozco que en cobertura se ha avanzado un poco, pero no tanto en calidad. Es allí donde hay que hacer esfuerzos. Aumentar recursos financieros es el primer reto, por primera vez el presupuesto de educación superó el de defensa en el país. Así lo informó el presidente Juan Manuel Santos. El aumento de financiación no debe temporal sino permanente por los menos en los próximos cincuenta años. El segundo aspecto es el proceso de articulación de departamentos y municipios que no se cumple.
Si algo hay que revisar es la forma como se formulan las políticas públicas educativas. La construcción debe ser un ejercicio participativo y consultivo con los actores que hacen parte de la comunidad educativa. La triada calidad, cobertura y pertinencia no es discurso es práctica. Insisto que donde más existe desigualdad y exclusión social es en la educación.
El por qué la educación privada tiene las condiciones para superar la pública y sus egresados ocupan los primeros puestos para ingresar a las mejores universidades, excluyendo a los jóvenes de estratos bajos de la población es comprender la magnitud del problema.
La propuesta del Gobierno Nacional de otorgar diez mil becas universitarias a estudiantes del país con buenos resultados académicos de estratos 0, 1, 2 y 3 es una buena coyuntural y política; pero por esta vía no se llega al fondo del problema.
