Plebiscito: votare si
Julio César Triana
Esta semana se aprobó en el Congreso de la República el acto legislativo que tiene como propósito convocar el pueblo Colombiano para que a través de un Plebiscito refrende los acuerdos de paz que se firmaran en los primeros meses del próximo año. El Gobierno y las mayorías del Senado se la jugaron toda con la aprobación de esta iniciativa, estableciendo un umbral del 13% de la población habilitada para votar, que equivale a más de 4 millones votos y con la novedad de hacer que la decisión que tome el pueblo Colombiano sea vinculante jurídicamente, lo que indica que si gana el sí, el Gobierno deberá darle estricto cumplimiento a lo estipulado en los acuerdos establecidos en la Habana, todo lo cual indica que los Colombianos podremos decidir si queremos la paz, o por el contrario, preferimos la guerra.
Aunque algunos analistas consideran que este es un reto para el Gobierno del Presidente Santos y que por lo mismo, fue una decisión arriesgada la que tomo el mandatario. Muy por el contrario, en mi opinión, esta será una oportunidad para que el pueblo colombiano exprese su deseo de Paz, Solo basta con revisar la disminución de actos de violencia en los últimos meses, que son la evidencia clara de que en nuestro país se puede vivir sin los horrendos actos de barbarie a los que nos tenía acostumbrado la FARC. Es evidente que participar y poder votar por él SI o por el NO, es poder decidir si queremos seguir en medio de uno de los conflictos más largos del mundo o muy por el contrario decidimos seguir en medio de este absurdo y ridículo conflicto armado.
La oposición en Colombia promoverá el NO, lo que resulta más que curioso: Qué argumentos podrían utilizarse para alejar al País del sueño dorado de la Paz; seguramente en regiones como la nuestra, utilizaran el dolor y rabia que muchos coterráneos sienten por la FARC por sus desmedidos actos violencia y por que han convertido la extorsión y el boleteo en el peor medio de represión en nuestro Departamento, pero no debemos olvidar que es precisamente esto lo que se pretende acabar con la firma de la Paz, con todo y el dolor momentáneo que podamos tener.
En mi caso personal, seré un ciudadano promotor y defensor del SI. Hoy se inicia una nueva campaña sin pregoneros, que tendrá como característica principal la ausencia de pregoneros de refrigerios y de líderes que sobreviven a través del chantaje y el engaño. Esta será la campaña de la conciencia ciudadana y de la lucha por dejarle a nuestros hijos la mejor y más sagrada herencia: “LA PAZ”.
