Plazo al proceso de paz
Ya era hora que el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, le pusiera un término al proceso de paz.
Anoche en una alocución estableció cuatro meses para decidir si el proceso continúa.
Esta decisión es la más sensata, y seguramente las reacciones a esto serán positivas para el país. Ya era muy grande el segmento de la opinión pública que cuestionaba la demora en las negociaciones, sin resultados positivos. Cómo dirían algunos, mientras en La Habana se hacía la paz, acá en Colombia se hacía la guerra.
De acuerdo con el Presidente “vamos a estar vigilantes sobre lo que hoy se pactó, y en 4 meses a partir de ahora, dependiendo de si las FARC cumplen, tomaré la decisión de si seguimos con el proceso o no”. Antes el jefe de Estado había explicado que “hay que comenzar ya a frenar las muertes, la destrucción y el dolor que deja cada día este enfrentamiento absurdo”.
Lo que podría pasar es que las FARC cuando se cumplan los cuatro meses condicionen el fin del conflicto armado, y hagan que se extienda el plazo unos meses más. Lo otro que podría pasar es que las guerrillas entiendan que no pueden seguir en la selva a la espera de tener el poder, que siempre les ha sido esquivo, y seguramente por las armas nunca lo tendrán.
Los grupos guerrilleros del país deben entender que la sociedad no quiere más violencia y que esta oportunidad es única en años.
El país ha tolerado mucho, siempre pensando en que la prioridad es la anhelada paz, esa que hemos esperado durante algo más de 50 años y que ha sido esquiva por múltiples factores.
Nunca antes habíamos tenido una posibilidad como la que vemos en los diálogos de La Habana, un proceso que pareciera va por buen camino, gracias a la gestión de un Gobierno que asumió la paz como bandera.
El hecho de que el presidente le ponga un término a las negociaciones no es un desagravio es un sentir popular que el Mandatario ha sabido leer perfectamente. Sin embargo la advertencia ya la hizo, y ojalá la subversión lo entienda perfectamente: “nuestras fuerzas armadas están listas para un gradual desescalamiento, si las Farc cumplen; si no cumplen, estarán listas para enfrentarlas, con la determinación y contundencia con que siempre lo han hecho”.
