jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-12-27 08:05

Pitalito, cero quemados

En la noche de Navidad los resultados operativos en Neiva no fueron nada halagadores: 170 riñas, cuatro capturados, dos menores más aprehendidos, 5 accidentes de tránsito con tres heridos a causa de los mismos, 40 motocicletas y 6 carros inmovilizados por decreto.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 27 de 2014

Mientras que en Neiva (ciudad capital) se han registrado estos desfavorables resultados, en Pitalito, que es el segundo municipio en importancia en el Huila, no se registró ni un solo quemado. 

Este resultado favorable en esta temporada es una muestra de que las políticas y propósitos comunes sí funcionan. Por eso es de destacar todo el trabajo de sensibilización que se ha realizado en el Valle de Laboyos en torno a esta problemática que no solo aqueja al departamento en esta temporada, sino al todo el país. 

La verdad sea dicha, pero Pitalito es un municipio ejemplo en el departamento, tanto por los proyectos productivos como por el nivel educativo que irradian sus ciudadanos. Las otras localidades del Huila están en mora de adoptar las políticas de este ente territorial que goza de ser el más educado de toda la región. Ocupó el primer lugar en el programa cero analfabetismo. 

De modo que esta es la oportunidad para reconocer la labor del alcalde Pedro Martín Silva y de todos sus colaboradores que están haciendo de sus pobladores unos verdaderos ciudadanos inteligentes, pues el nivel de civilización de los ciudadanos no se mide por el mayor número de acceso a tecnologías que  pueda lograr su población sino por la calidad humana que ellos tengan. 

Ya es hora que en todos los municipios del país prohíban rotundamente la pólvora para uso recreativo. Ya está más que probado que la manipulación de ésta puede generar tragedias de grandes proporciones que en lugar de llegar de alegría los hogares, los llena de tristeza en fechas tan especiales y de recogimiento como es la Navidad. 

En conclusión, estamos a tiempo para instar a todas las administraciones locales a que hagan un alto en el camino y eviten que muchos niños resulten quemados. La Policía no puede estar siempre atenta a que cada ciudadano acate las órdenes, es más fácil y práctica la prohibición general. A futuro, miles de niños agradecerán esta medida.