viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-26 08:45

Pierde Bogotá

Esta semana se restituyó a Gustavo Petro en la Alcaldía de Bogotá, una decisión que muchos capitalinos de a pie esperaban y que otra cantidad no quería que ocurriera, pues consideraba una equivocación que tras cometer errores volviera al poder.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 26 de 2014

Colombia está estrenando la nueva forma para hacer valer la democracia: las tutelas. Si 20, 30 o 40 son inadmitidas por improcedentes, siempre habrá alguna que prospere cuyo cumplimiento debe ser inmediato, cueste lo que cueste.

Ayer se conoció la noticia de que el procurador general de la Nación presentó la impugnación de esta sentencia de tutela proferida por el Tribunal Superior de Bogotá. Entre tanto, los bogotanos y el país entero, sigue en detalle lo que pueda suceder con el segundo cargo de elección popular más importante de Colombia.

Y no es para menos que en esta ciudad se viva una incertidumbre administrativa a causa del procurador general de la Nación. Si bien es cierto él representa una institución, la ley y el Estatuto General de Bogotá es claro que tiene que haber una decisión judicial de por medio para que el representante del Ministerio Público solicite la sanción de destitución e inhabilidad del alcalde de Bogotá, sea del partido que sea.

Acá no se trata de estigmatizar o no un partido, lo claro es que hay que respetar unas decisiones de las diferentes instituciones competentes, y como podemos ver, ni la jurisdicción contenciosa ni la jurisdicción ordinaria se han pronunciado en torno a una sanción contra Petro.

Ahora habrá que esperar la última decisión de este mismo tribunal quien tendrá que tomar una decisión muy pronto, pues los bogotanos necesitan cuanto antes esto. No es justo que se siga en una incertidumbre administrativa en una ciudad de ocho millones de habitantes.

De todas estas indecisiones la que realmente pierde es Bogotá. Se paralizan los trámites y la administración no funciona.

Ojalá lo que pasa en Bogotá no se repita en otras ciudades del país, pues sería muy triste que las instituciones tuvieran que parar por cuenta de actos administrativos. Ojalá esto nunca pase y las administraciones sean cada vez más trasparentes.