martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-12-09 08:27

Personas optimistas

Froilán Casas

Escrito por: Froilán Casas
 | diciembre 09 de 2015

¿Quién es un optimista? El que a un problema le encuentra una oportunidad. Y, ¿quién es un pesimista? El que ve en todo un problema. Se debe asumir la vida con un sano realismo. En el pórtico del templo de Apolo en Delfos se encontraba esta sabia frase: “Conócete a ti mismo”, frase atribuida a algún sabio griego, probablemente la dijo la poetisa griega mítica Femonoe.  Un optimista sin contexto con la realidad, se vuelve un soñador. Debemos ser “quijotes”, pero tener al lado un “Sancho” para aterrizar nuestros sueños. Se encuentran dos personas frente a un rosal: dice uno, - ¡qué tristeza! Hasta las rosas tienen espinas. El otro replica, ¡hasta las espinas tienen rosas! La vida es lo que tú quieres ver en ella. Asume la realidad y transfórmala. Por tanto llorar la ausencia del sol, las lágrimas no te dejan ver las estrellas. Deja de quejarte por todo; no creas que tú eres la persona más sufrida del mundo. Hay personas que sufren más que tú y, sin embargo son estables y trasmiten la alegría del amor. Hay personas que parecen plañideras, lloran por todo. A veces van para el cielo y van llorando. Son personas que enrarecen el ambiente. Con este tipo de especímenes no se construyen sino ruinas y escombros. Huye de ese tipo de personas que te intoxica y te hace perder el norte de tu vida.

Hay personas que son aguafiestas, en todo ven problemas, cortan a los otros las alas para poder volar. ¿Quieres encontrar una vida sin problemas? Vete de este mundo, refúgiate en una caverna y encuéntrate con tu propio egoísmo, pero no le amargues la vida a los demás. Anima a los otros, no seas un estorbo. No olvides que todo problema tiene solución. Me viene a la memoria una frase que escuché en una conferencia sobre CALIDAD HUMANA. En Colombia todo empleado es un problema. En el Japón todo empleado es una solución. Desastrosa nuestra mentalidad, ¿verdad? Bueno, no creo que todos los colombianos seamos así. ¡No! Aquí hay gente que vale oro; pero hay unos rufianes que merecen garrote. ¡Ah! Nuestra patria, tan hermosa, pero con unos especímenes que intoxican.

Oye estos consejos. Hay que hacer como el sol, levantarse temprano y no acostarse tarde; o comportarse como la luna, que brilla en la oscuridad, pero se somete a una luz mayor. ¿Por qué no intentamos parecernos a los pájaros? Ellos comen, cantan, beben y, sobre todo, siempre vuelan. ¡Qué tal imitar a las flores! Ellas son enamoradas del sol, pero fieles a sus raíces. Detalla cómo son las frutas: bellas por fuera y saludables por dentro. Hagamos lo que hace el día, que llega sin avisar y siempre se retira sin alardear. Apuéstale a ser como el oasis, que le da agua al sediento. Piensa en el agua que es buena y transparente y, síguele la pista al río, que siempre va hacia adelante. Mira hacia arriba pero con los pies en la tierra. Ten cuidado que, a mayor altura, el golpe es más fuerte. Maneja con humildad tus triunfos pues el que sube con arrogancia, baja con vergüenza. Ante todo sé como el cielo: morada de Dios.