lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-03-31 10:58

Perdón, olvido y reparación

Mauricio Bahamón Oliveros

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 31 de 2016

Tres palabras que en estos momentos se encuentran en discusión, ellas en torno al proceso de paz que estamos viviendo y  la mayoría de los ciudadanos estando ansiosos de que se llegue a término positivo.

Que se termine ya, que no se le dé más larga al asunto, pero la verdad en estos tiempos del proceso se ha vivido en general una tranquilidad parcial.

Con tranquilidad, muchos tomamos carretera viajamos por diferentes zonas del país con la confianza y tranquilidad de que en estos momentos la guerrilla de las Farc se encuentra en un estado de hibernación hasta que sea firmada la paz.

Hay zonas donde muy posiblemente no están acatando al pie de la letra las ordenes y cuando sea firmado el pacto reductos aislados no lo cumplan, pero ya lo vivimos con el proceso de desarme de las autodefensas donde se entregaron armas se desmovilizaron, quedaron reductos que no acataron el llamado y de allí nacieron bandas delincuenciales pero con todo y eso, la violencia disminuyo en las zonas de influencia donde ellos operaban.

Lo vivido con el M-19, se desmovilizaron, se entregaron, tomaron un nuevo rumbo dentro de una sociedad incluyente con participación política y hay van.

El perdón se puede dar y es el más fácil de todos, con tal de que se pueda llegar a una paz duradera.

La reparación es otro paso que no es tan fácil, porque eso jamás subsanaría una ausencia de un ser querido, o un desplazamiento de zonas de confort y producción de muchas familias.

Olvido esta si jamás podrá cumplirse, uno nunca olvida, además que muchos de los hechos ocurridos pasaran a la historia de la violencia ocurrida en Colombia, como lo ya vivido por nuestros ancestros en épocas pasadas cuando los bandoleros integrada por hombres como alias sangrenegra, el siete colores, chispas y tirofijo evolucionaron transformándose en lo que hoy conocemos como las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia.

En este proceso de paz evolucionaran reductos pequeños de grupos armados, va ser un hecho como lo hicieron los paramilitares. Pero la oportunidad tendremos que dárnosla y si es el caso darles espacio para que como lo hizo el M-19 participen en política, se incorporen a la vida pública, pero con condiciones claras y que verdaderamente demuestren interés en una verdadera entrega de armas y desmovilización, pero sin impunidad.

Nunca olvidaremos, muy posiblemente perdonemos no ira a ser perfecta, pero lo que se quiere es que sea verdadera, duradera y transparente.