Pensar en grande
Luis Alfonso Albarracín Palomino
COLUMNA DE EL BOTALÓN
Una vez posesionado nuestro gobernador del Huila, Carlos Julio González Villa, y los 37 alcaldes del departamento, quienes empezaron a ejercer funciones el pasado 1 de enero, para un periodo de Gobierno de cuatro años, deseo respetuosamente sugerirles algunas acciones para que sean incluidas en los respectivos Planes de Desarrollo que deben realizar, de acuerdo con los lineamientos esbozados por el Departamento Nacional de Planeación, el cual se les convierte en la ruta que deben seguir de manera obligatoria como lo establece la Ley 152 de 1994, cuyo ámbito de aplicación es la Ley Orgánica del Plan de Desarrollo que se aplica a la Nación, Entidades Territoriales y Organismos Públicos de todo orden.
Esta Ley establece los objetivos sectoriales de la acción estatal a mediano y largo plazo, según resulte del diagnóstico general de la economía y de sus principales sectores y grupos sociales; las metas nacionales, departamentales, municipales y sectoriales de la acción estatal a mediano y largo plazo, y los procedimientos y mecanismos generales para lograrlos; las estrategias y políticas en materia económica, social y ambiental que guiarán la acción del Gobierno para alcanzar los objetivos y metas que se hayan definido; el señalamiento de las formas, medios e instrumentos de vinculación y armonización de la planeación nacional con la planeación sectorial, regional, departamental, municipal, y de las entidades territoriales indígenas; y de aquellas otras entidades territoriales que se constituyan en aplicación de las normas constitucionales vigentes.
Estos Planes de Desarrollo están conformados por una parte estratégica y un Plan de Inversiones a mediano y corto plazo, el cual deberá ser reglamentado en el caso del departamento del Huila, por la Honorable Asamblea de este ente territorial y el de los municipios, por sus respectivos Concejos Municipales.
En estos Planes van condensadas las propuestas que presentaron a sus electores el Gobernador y los 37 Alcaldes huilenses durante el proceso de elecciones. Además, se tendrán en cuenta las propuestas que plantean las diferentes Agremiaciones y Organizaciones Comunitarias que serán socializadas y concertadas en los respectivos Consejos Territoriales de Planeación, que son la instancia Constitucional de la sociedad civil para el ejercicio de la planeación participativa, los cuales deben seguir los lineamientos esbozados en el Plan Nacional de Desarrollo “Todos por un nuevo país” 2014-2018, que está llevando a cabo el Presidente Juan Manuel Santos, con el fin de garantizar su coherencia.
Es importante destacar que sin perjuicio de su autonomía en materia de la planeación del desarrollo económico, social y de la gestión ambiental, en el marco de las competencias, recursos y responsabilidades que les han atribuido la Constitución Política, la Ley y Decretos reglamentarios, considero que debemos tener en cuenta las tendencias de los Sectores de Clase Mundial, los cuales deben ser tenidos en cuenta para su elaboración, algunos lineamientos e ideas que pueden llevar a cabo, pensando siempre en el futuro del bienestar de los huilenses. Aquí radica la importancia que tiene el diseño y la estructuración de un Plan de Desarrollo que incorpore las estrategias y políticas en materia económica, social y ambiental que guiarán la acción del Gobierno para alcanzar los objetivos y metas que se hayan definido para los próximos 4 años, que conduzcan a mejorar el nivel y la calidad de vida de los huilenses.
Cada gobernante tiene en su mente establecido su plan de acción de acuerdo con la propuesta que impulsó durante el proceso electoral y lo que piensa plasmar en ese documento que pondrá a disposición de los Concejos municipales para su debate y aprobación en el caso de los Alcaldes y de la Asamblea departamental por parte del Gobernador del Huila.
Es importante destacar que cada ente territorial debe tener en cuenta los lineamientos esbozados en los ocho objetivos del desarrollo del milenio, también conocidos como Objetivos del Milenio, que son los propósitos de desarrollo humano fijados en el año 2000 y que los 192 países miembros de las Naciones Unidas, incluida Colombia, acordaron conseguir para la vigencia de 2015 y que a la fecha, no se han cumplido.
Los títulos de estos Objetivos son: 1, Erradicar la pobreza extrema y el hambre; 2: Lograr la enseñanza primaria universal; 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer; 4: Reducir la mortalidad infantil; 5: Mejorar la salud materna; 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; 7: Garantizar el sustento del medio ambiente; 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
Se han enumerado los objetivos del milenio, los cuales se deben ajustar de acuerdo con las necesidades básicas insatisfechas que presentan las comunidades en los Planes de Desarrollo, que se empiezan a elaborar al inicio del periodo de los Alcaldes y del Gobernador del Huila.
Además de lo anterior, se deben emprender las siguientes acciones gubernamentales: Mejorar infraestructura vial de las vías terciarias; dotar de mejor tecnología y equipos a la Policía Nacional para mejorar la seguridad ciudadana; estructurar una agresiva política de empleo en coordinación con la Universidad Surcolombiana, Cámara de Comercio, Sena, Fenalco y demás fuerzas vivas de la región; fortalecer la infraestructura de la Universidad Surcolombiana que le permita incrementar su cobertura, docencia, investigación y su proyección Social, articulada con la solución de los problemas del entorno; mejorar la infraestructura habitacional de los barrios más vulnerables de los municipios; mejorar los niveles de competitividad; construir la marca Huila; construir cuatro centros de biotecnología que sean orientados y manejados por la Universidad Surcolombiana para brindarle asistencia técnica al sector agropecuario; mejorar los corredores viales que interconectan al Huila con el resto del país; insertar al departamento en el contexto internacional; convertir los establecimientos educativos actuales en mega colegios; potencializar los atractivos turísticos que presenta la región mediante el mejoramiento de la infraestructura turística, para convertir a la región en un destino, fortalecer la política educativa como eje transversal de todo el bienestar de la población, entre otros.
Todo lo anterior parece ser un inventario de necesidades que presenta la región, pero es indispensable que todos los alcaldes del departamento, gobernador, parlamentarios, gremios, academia, y todas las fuerzas vivas, pensemos en la prospectiva del Huila en 5, 10, 15, 20 o más años y no nos limitemos solamente al periodo de los 4 años. Debemos ser gestionadores a nivel nacional e internacional de los recursos que se necesiten para mejorar el nivel de vida de los huilenses.
