viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-05-29 12:25

Peligro! Efecto dominó

Alvaro Hernán Prada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 29 de 2017

La palabra crisis, como la palabra paz son las dos más usadas en este gobierno. La primera es utilizada por la comunidad para advertir sobre los problemas de la economía,  seguridad, política exterior, credibilidad en nuestras instituciones y la segunda, es la palabra utilizada para depositar en ella la excusa del desgobierno y la entrega de todo lo que exigió el terrorismo. La crisis social que vive nuestro país es muy grave. Sin precedentes en los últimos años. Los paros en casi todas las regiones, ante la sensación de abandono e incumplimiento del gobierno, es el escenario perfecto para las farc haciendo política con armas, plata y presentándose como un ejército salvador.

Los últimos 15 días han protestado los profesores reclamando condiciones laborales más dignas, carrera docente, salud, mejor salario y prestaciones sociales. No es la primera vez que les incumple. Al igual que a todos los sectores sociales les hizo toda clase de promesas de cara a la reelección y al plebiscito. Como a todos, los engañó y ahora intenta llegar a acuerdos que seguramente tampoco cumplirá.

A las protestas en Bogotá se suman los paros cívicos del Chocó y Buenaventura. No es con falsas promesas como se contiene la crisis, sino con soluciones, pero a Santos eso no le importa. Y es que al Pacífico no ha llegado ni la paz, ni los anuncios del gobierno. El 95% de los habitantes viven en pobreza y el 37% en pobreza extrema. El 79% de los chocoanos tienen necesidades básicas insatisfechas, como la educación, la vivienda, la comida y el acceso al agua. El desempleo es creciente y la desnutrición crónica ha cobrado la vida de niños y ancianos en un 18%. Las vías están en mal estado y hay trochas por toda la región. Se necesitan carreteras desde Quibdó hasta Pereira y Medellín.

El desabastecimiento que dejaron 15 días de paro, puso en evidencia que Santos no ha cumplido con la construcción de hospitales, que son una urgencia en el Darién, en Istmina y en Bahía Solano. En Chocó el acueducto no supera el 40% de cobertura, el sistema de alcantarillado no llega al 20% y no hay planta de tratamiento para aguas residuales. En municipios como Lloró, los habitantes deben cocinar con agua lluvia y beberla porque, para el gobierno, hay que suplir las necesidades de las zonas veredales, pero no hay plata para el Chocó. Las cifras de Buenaventura también son dramáticas. Desempleo del 62%, pobreza rural del 91%, déficit de vivienda del 55% a pesar de contribuir a la nación con  2 billones anuales en tributos, a través de su puerto, que mueve el 60% del comercio nacional.

La falta de seguridad en la región la ubica entre una de las más violentas de Colombia. La minería ilegal y el narcotráfico que llegaron con los grupos armados, han hecho del crimen organizado una escuela para niños y jóvenes, que hacen parte del 42% que no tiene acceso a la educación. Los ríos han sido contaminados de mercurio y otros venenos, pero la presencia del Estado se perdió. Están a merced de las guerrillas y bacrim, que cobran extorsiones diarias y desplazan familias enteras.

Lo más preocupante, es la angustia en todo nuestro territorio. Santos activo una bomba y los colombianos no aguantan más. Este paro puede ser la primera ficha que cae del dominó. Solidaridad con la comunidad necesitada. El tirano debe irse ya, antes de que el efecto avance y deje a las farc pescando en rio revuelto. Ojo! Tal vez, esa es su verdadera apuesta.