miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-08-21 07:12

Pegados con babas

Por Carlos Eduardo Trujillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 21 de 2015

Por estos días de elecciones lo más normal son las adhesiones, coaliciones y checas que buscan que esos propósitos electorales sean posibles en el duro camino en la conquista de electores por parte de candidatos a las corporaciones públicas o cargos de elección popular; no hay duda que cuando estas se dan con el propósito de construir, participar y presentar propuestas de orden programático y generen en la comunidad procesos de organización, búsqueda y mejoramiento de condiciones de vida, son evidentemente una clara y diáfana forma de ejercer procesos de democracia y participación ciudadana; pero en este sentido en el Huila todo no es color de rosa, medios de comunicación de orden nacional publicaron cosas como  “El grotesco favor de H Serpa a la corrupción en el Huila” situación que evidencio la forma en que le partido Liberal tal como lo hicieron con el rio Magdalena lo hipotecaron, lo vendieron, lo donaron y lo remataron al mejor postor, en una clara muestra del manejo putrefacto que le han dado a la política algunos mercaderes que a su manera y no importando lo que deban de hacer, ni a quien deban sacar del camino por los medios que sean, han utilizado de manera maquiavélica, atroz y vandálica, el poder diabólico que desde sus nichos ejercen con el olor azufre que ya los caracteriza; sin tener en cuenta a las bases populares, a sus militantes y a quienes representan o han representado el partido con honor y altura en los escenarios de la vida pública.  Al mejor estilo y como si fuera un remate tipo martillo, lo hicieron con el partido de la U, partido el representa según ello la unidad nacional, pero que hoy pasa por un difícil momento, todo porque las mezquinas manos de algunos de sus representantes de mente retrograda y dictatorial no permitieron mantener el castillo de la abundancia, poder y  gloria que dejara Cielo González Villa en su paso como candidata y gobernadora; partido en que sus dirigentes no tuvieron la valentía para defenderla y por lo contrario, baratos participaron de la mal llamada unidad regional a la que casi les gana el voto en blanco.

Hoy vemos de nuevo uniones, mágualas, checas y la búsqueda desesperada para poder mantener la hegemonía política y el manejo del presupuesto departamental a costa de lo que sea, para ello han surgido alianzas, las que sin duda están pegadas con babas, esa fiesta democrática, de participación, integración o tal vez de negociación no asistieron y jamás fueron invitados por culpa de sus dirigentes, las bases populares, aspirantes a concejos, asambleas, mucho menos a los líderes comunitarios quienes son los que cuadra a cuadra, vereda a vereda se buscan los votos para cumplirle a los que a solas el  Club el Nogal presumen seguir repartiéndose la torta de la burocracia y del presupuesto público.

Para fortuna, no todos tragan entero, aburridos de ser idiotas útiles, atentos y comprometidos con sus propia dignidad, la de su familia, la de su pueblo y comunidad que representan, existe hoy un fenómeno de rebeldía popular que marcara la diferencia ante las alianzas hechas con dinero y babas, mezcla que no hará generar adhesión ni compromiso; por lo contrario esas voluntades sabias, sanas, democráticas que están por encima de sus dirigentes, se harán sentir el próximo 25 de octubre, porque desde ya se ve, que una cosa es lo que se publica en las páginas sociales y otra cosa es lo que se siente en la veredas, barrios y comunas donde han entendido que los buenos somos más, que la dignidad no se vende, no se negocia y que el valor del voto está por encima de un tamal, que el Huila requiere de un gerente, de un  verdadero líder que asuma y proporcione las herramientas que nos conduzcan por el camino de la  educación, del desarrollo humano y productivo, que el futuro de esta raza Opita no puede ser comercializada e hipotecada por los interés mezquinos de aquellos dirigentes que se les apaga la voz en Bogotá y que son capaces de vender hasta el rio magdalena tal como lo hicieron con el Quimbo.